
LOS DATOS
Según los datos que maneja Juan Calparsoro, la Fiscalía emitió el año pasado 1.441 escritos de acusación en procedimientos penales de todo tipo (desde homicidios a amenazas, pasando por tráfico de drogas o malos tratos). De todos estos asuntos, 383 fueron calificados como delitos contra la seguridad del tráfico, y el 95% de ellos (363) tenían como acusados a conductores que habían dado positivo en las pruebas de alcoholemias. En resumidas cuentas, el 25,2% de los juicios por delito en La Rioja derivan de alcoholemias positivas.
La cifra, muy probablemente, se elevará aún más el año que viene, puesto que acaba de entrar en vigor la reforma del Código Penal por la cual pasan a considerarse delitos varios supuestos que hasta ahora eran tenidos como faltas, según comenta el fiscal jefe de La Rioja.
La gran mayoría de juicios por delitos contra la seguridad del tráfico -en concreto 326 de los 383 registrados el año pasado- se celebraron por la modalidad de juicio rápido. Lo más habitual en estos casos -explica Calparsoro- es que el acusado reconozca los hechos y acepte cumplir la pena contemplada en el Código Penal.
Precisamente, el aumento de juicios por cuestiones relacionadas con el tráfico y la preocupación social que ello genera llevó al Ministerio Público a estrenar el año pasado la figura del fiscal especialista en seguridad vial, que se encarga de ejercer la acusación pública en todos los casos relacionados con infracciones penales relativas a la circulación.












