Según relata el escrito de acusación, M.A.B.O., trabajaba de comercial para una empresa de pescado, siendo su cometido visitar clientes y cobrar cantidades que éstos adeudaban, que debía entregar en la empresa.
Sin embargo, desde finales del 2005 hasta abril del 2006, fecha en que fue despedido, vino cobrando cantidades de las que se fue apropiando, sin que procediera su ingreso en la empresa, hasta lograr la cantidad de 24.911 euros. Ante estos hechos, el Fiscal le imputa un delito de apropiación indebida, por lo que le reclama 20 meses de cárcel.












