¿DE QUÉ HABLAMOS?
Según los cálculos de la Administración riojana, la supresión supondrá un ahorro de 25 millones de euros para alrededor de 16.500 riojanos. En el cómputo nacional, la medida afecta a casi un millón de contribuyentes y su coste asciende a 1.442 millones.
Sanz confió en que la supresión comprometida por Rodríguez Zapatero «sea algo más que una cuestión electoralista y tenga más éxito que la anunciada gratuidad de la autopista». Así, recordó que el Ejecutivo regional, «pese a las criticas y la oposición del PSOE de La Rioja», ya había decidido suprimir el impuesto en nuestra región en esta legislatura, porque «no favorece el ahorro y resulta injusto al obligar a tributar por lo que ya se ha pagado». «Ahora desde la incoherencia, pero bienvenido sea, el Gobierno de la nación, incluso sorprendiendo a su propio partido, se suma a nuestra iniciativa, forzado por lo anunciado también por el presidente del PP, Mariano Rajoy», remachó.
Por último, Sanz subrayó que «la rebaja de impuestos es una pieza de nuestra política económica, una política que favorece la actividad económica, el crecimiento y la creación de empleo». En este sentido, precisó que «quizás hubiera sido más importante que el Gobierno de España hubiese rebajado el Impuesto de Sociedades, una propuesta que defiende el proyecto político nacional del PP».
Por su parte, el portavoz del Ejecutivo regional, Emilio del Río, también recordó «las duras crítica» del PSOE de La Rioja contra esta medida, al juzgar que protegería al que más tiene y se perdería el control sobre las grandes fortunas. Así, Del Río instó a «algunos a explicar cómo quedan ahora».
Aldama, «feliz»
En este sentido, el secretario general del PSOE, Francisco Martínez Aldama, justificó su oposición inicial en que al tratarse de una medida unilateral del Ejecutivo de La Rioja «provocaría una merma de recursos que se podrían destinar a gastos sociales».
«Ahora», matizó, «es distinto, porque el Gobierno de la nación compensará a La Rioja y no habrá perdidas». Aldama se mostró «feliz» por el anuncio de Zapatero que, en su opinión, «beneficiará a las clases medias riojanas y demuestra la eficacia de una política económica impecable».












