
Las nuevas estadísticas rompen la tendencia del pasado año. Pese a que la norma que limitaba el consumo de tabaco en la hostelería entró en vigor el 1 de enero del 2006, los riojanos compraron más cajetillas el año pasado que el anterior. Eso sí, el 2005 había marcado un descenso histórico, ya que La Rioja se quedó por primera vez desde 1996 por debajo de los 27 millones de cajetillas vendidas. Si las ventas se mantienen en noviembre y diciembre al mismo nivel que el resto del año, La Rioja volverá a quedarse por segunda vez en menos de 27 millones. La media histórica de la región durante la última década se sitúa en los 28 millones de cajetillas al año.
Los estanqueros, el sector que más temía la aplicación de Ley Antitabaco, han podido respirar. En enero del 2006, preveían un descenso del 10%. «Hemos soportado bien la entrada en vigor de la normativa», admite hoy Adolfo Fernández, presidente de la Asociación de Estanqueros de La Rioja. Sin embargo, en noviembre han notado un descenso de las ventas que invita a la prudencia. «Las campañas contra el tabaquismo y las legislaciones española y europea harán que mucha gente deje de fumar», augura Fernández.
La caída de las ventas de cigarrillos en La Rioja tiene su contrapunto en la mayor aceptación de otros modos de fumar. Durante el último año, ha aumentado el consumo de los puros (12,58%), del tabaco para liar (55,3%) y del tabaco para pipa (10,1%).











