EL CASO
La madre, que decidió recurrir ayer a este diario después de haber pasado dos jornadas en el hospital, detalló que hay hasta seis niños enfermos en una misma habitación, cada uno en su cuna, separados por cortinas y con un pequeño espacio para que los padres atiendan a sus niños.
Clara añadió que los bebés ingresados padecen distintas enfermedades y afirmó que la habitación «carece de la tranquilidad necesaria» para que los pacientes se recuperen adecuadamente y también la que requieren los padres. «Hay un olor horrible, ronquidos, llantos continuos...», señaló. Agregó que el espacio parece «una comuna» y que «es lo más parecido a los campamentos móviles sanitarios».
Indignada por esta atención, la madre explicó que se quejó ayer ante los facultativos y aseguró que hoy presentará una queja formal ante el Defensor del Paciente. «Hoy (por ayer) he solicitado que se traslade a mi hijo y le proporcionen una habitación individual, porque tiene el mismo derecho a tener un espacio individual que un niño de más edad».
Unidad específica
Por su parte, la Consejería de Salud aclaró ayer que «la unidad de lactantes es una atención específica del Hospital San Pedro y que, como ocurre en otros hospitales del país, está concebida así, puesto que los bebes necesitan más observación y cuidados enfermeros que los de pediatría normal». Salud señala que «existe, además, un espacio específico para aislamiento de bebés, pero que en este caso, y en el de los otros niños, no se daban las circunstancias». La Consejería insistió en que «la unidad que atiende a los lactantes es la especializada para esa edad».
Ya por la noche, Salud informó de que el bebé fue trasladado a una habitación individual, «no por criterios médicos sino porque la actitud de los padres alteraba el normal funcionamiento del centro».











