
LOS DATOS
Según explicó la edil, la salida de estas familias del edificio no estuvo motivada por una orden de desalojo sino que se desencadenó a raíz de un requerimiento de Alcaldía a la propiedad del inmueble para que reparese los desperfectos que presenta el edificio. Los inquilinos tuvieron conocimiento de la notificación y «les entró la preocupación y la inquietud», razón por la que llamaron a la Policía Local.
Al final, relató Criado, el asunto acabó siendo derivado al Servicio de Emergencia Social y se activó el protocolo para casos de este tipo, con intervención también de la Unidad de Servicios Sociales del Ayuntamiento, quienes optaron por realojar en el Hostal Isasa a las familias, que desconfían de la situación que presenta el edificio.
La concejal comentó que los siete miembros de estas familias «se encuentran bien». Asimismo, explicó que el caso será estudiado a partir de mañana lunes tanto en la vertiente de la propiedad como en la de los inquilinos y también se analizará si las obras que se desarrollan al lado del edificio desalojado tienen alguna influencia en su situación.











