La mejor manera de abrir boca para los locales fue con un triple de Fran Rueda, que junto a dos acciones individuales de David Mesa y una de Javi Zalvide colocaron un parcial de salida de 9-2 (m. 2). El equipo almeriense, con una gran defensa y sin dar nunca un balón por perdido, continuó mandando con determinación (15-5) en los minutos posteriores. Y, tal como había empezado el primer cuarto, lo acabó, con triple de Fran Rueda, sobre la bocina (24-17).
El segundo parcial empezó con un ligero tira y afloja. Los riojanos lo intentaban con David Navarro y Mike Wells –que demostró, pese al poco tiempo que lleva en Logroño, que va a ser muy importante– junto a Stevie Johnson, de quien los almerienses ya estaban avisados que era uno de los power forwards más talentosos de la liga.
Pearson y Tigert
Pero claro, que en el Blanes BS también tiene de esos: Ray Pearson, que fue entonándose a medida que pasaban los minutos y Adrian Tigert, que establecieron una máxima renta de quince puntos (41-26, m. 19).
La pájara local llegó en el inicio del tercer cuarto (42-36), pero el Almería pudo salir con un robo y mate en contraataque de Jesús Castro. El partido ba a tener su polémica, y bien pronto: una técnica al entrenador del Clavijo, Jesús Sala, ayudó a abrir hueco otra vez (51-38, m. 26). Chris Bart Williams se adueñó del tablero propio y Zalvide, en un dos más uno, elevó la renta a 18 (58-40, m. 29). Y Castro llevó el electrónico a una renta máxima para los locales de 20 (60-40).
Aún con esa diferencia, parecía como si los almerienses no las tuvieran todas consigo. Dos minutos sin anotar en el arranque del último y Caja Rioja rebajando un poco su desventaja (60-46).
Entre imprecisiones por ambos lados, el almeriense fue el animal que mejor se adaptó al medio, que diría Darwin, y pudo sobrevivir con tranquilidad, engullendo minutos que le aproximaban a su objetivo.
Con tensión
Pero al final del partido iba a crecer la tensión. Todo ocurrió a falta de 2:27 para el término. Alberto ‘Chufi’ Rodríguez y Bart Williams se encararon tras una falta del cajero. Hubo cabezas de por medio y los dos acabaron en el suelo primero y en la calle después.
Caja Rioja estaba por entonces en plena remontada. Los 20 puntos de ventaja de Almería se quedaron en nada según los riojanos ajustaban su defensa. Así, forzaron pérdidas en el conjunto local, y el final se presentó incierto (72-69 a 57 segundos; 74-72 a 37).
Pero al Almería no le tembló la mano desde el tiro libre. Además, Roberto Rueda recuperó un balón providencial. Fran Rueda, el mejor ayer, tampoco falló.