
EL MENSAJE DE SANZ
El presidente riojano reconoció que el sector vitivinícola europeo «vive una situación de crisis, que se refleja en la pérdida de cuota de mercado, en dificultades para exportar y en una producción en algunos casos excesiva», pero insistió en que la mejora de la competitividad no se logrará «menospreciando el modelo europeo de denominaciones de origen».
En este sentido, Sanz recordó que las zonas que han apostado por este modelo «son las más competitivas, las que más incrementan sus ventas y las que más riqueza y bienestar generan». «¿No es un disparate -se preguntó- olvidar precisamente aquello que más nos diferencia de las nuevas zonas productoras, renunciando a esa tradición vitivinícola que nos ofrece la singularidad de la que otros carecen y, por tanto, competitividad?».
El mandatario riojano señaló que esa pérdida de identidad es lo que propone la reforma, por lo que solicitó al CES que tenga en cuenta «a la decena de regiones europeas que han contribuido a dotar de prestigio a los vinos europeos».













