La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha iniciado hoy los trabajos de búsqueda y posterior exhumación de una fosa común situada en el interior del cementerio de Fuenmayor. A las pocas horas de trabajo, la ARMH ha hallado las primeras evidencias de los restos de once vecinos de Casalarreina, asesinados por los sublevados junto a las bodegas Lan, el 10 de agosto de 1936, días después del alzamiento militar contra el Gobierno de la Segunda República.
La información aportada por las familias ha permitido completar las identidades de todas víctimas y las características físicas de cada una de ellas, datos que serán necesarios para una posterior de identificación en el laboratorio.
En ese sentido, la ARMH ha intentado contactar con las familias de tres de los asesinados, que no han sido localizadas hasta el momento porque residen actualmente fuera de sus localidades de origen.
Se trata de las familias de Ciriaco Fernández Barrio, de Saturnino Díez y de los hermanos Francisco y Saturnino Sánchez, todos ellos naturales de Casalarreina.
Los trabajos de exhumación están siendo dirigidos por el arqueólogo Javier Ortiz y en ellos están presentes trabajadores sociales, miembros de la ONG Psicólogos sin Fronteras y voluntarios de varias zonas de España.
Las personas enterradas son Pablo Álvarez Canal, Angel Urquiza Ruiz, Juan Llanos Varona, Cipriano Negueruela Fernández, Estanislao Ortún Ortún, Vicente Porres Lequerica, Pascual Sainz Vergara, Gregorio Salinas Negueruela, Saturnino Díez, Ciriaco Fernández Barrio y uno de los dos hermanos Sánchez (Francisco o Saturnino).