Imagen de los contenedores. /JUAN MARÍN
Los contenedores soterrados instalados en las calles adyacentes a Gran Vía de Logroño comenzarán a funcionar mañana, aunque aún no se podrán utilizar los depósitos de vidrio porque quedan algunos problemas técnicos que solucionar.
Según informó hoy, en rueda de prensa, la concejala de Medio Ambiente de Logroño, Concepción Arribas, hay un total de 37 contenedores, ubicados en siete islas en San Antón, Múgica, Lardero, Labradores, Daniel Trevijano, Víctor Pradera y avenida de La Rioja. Cada isla tiene cinco contenedores (dos para residuos sólidos urbanos, uno para envases, otro para vidrio y otro para papel y cartón), menos la de la calle San Antón, que tiene siete depósitos.
A partir de mañana, los ciudadanos deberán depositar allí sus residuos, ya que los contenedores tradicionales se irán retirando de las calles, menos los iglús de vidrio, hasta que se solucionen los problemas.
La empresa de limpieza cuenta con un camión especial para la succión de estos residuos, que también se utilizará para los cuatro contenedores soterrados que ya había en la plaza del Mercado.
Concepción Arribas añadió que el Ayuntamiento logroñés ha encargado un estudio técnico para comprobar si se puede reducir el gran número de contenedores que hay en avenida de Portugal, junto al pasaje de Gran Vía. Criticó que se planificaron mal las obras de remodelación de Gran Vía, ya que se debería haber tenido en cuenta esta ubicación para colocar también otros contenedores soterrados.
Además, recomendó a los ciudadanos que adecúen el tamaño de sus bolsas de basura a las bocas de los contenedores, ya que el agujero es más pequeño que el de los otros, pero suficiente para poder depositar los residuos. Recordó a los comerciantes de estas calles que disponen de un servicio de recogida gratuita de cartón y grandes embalajes, que los retira los martes y jueves por la mañana en la propia puerta de los establecimientos.
También recomendó a los ciudadanos que cumplan la ordenanza de limpieza, que prohíbe depositar los residuos fuera de los contenedores y regula la hora en la que hay que tirar la basura, para evitar malos olores al resto de vecinos.