
A pesar de los tiempos, el habla alberitense está más viva que nunca. 'El léxico específico de Alberite', editado por la Universidad de La Rioja, el Instituto de Estudios Riojanos, Dinastía Vivanco y el Ayuntamiento de Alberite, recoge 1.661 entradas y 2.321 acepciones usadas en la localidad.
Ayer fue su presentación en sociedad: por la mañana en la UR y por la tarde en el nuevo colegio de Alberite. De esta manera, los
Este es el resultado de más de cinco años de estudios, entrevistas y reflexiones. Ahora la lengua específica de Alberite se queda plasmada en una publicación que ya puede adquirirse en el Ayuntamiento, así como en librerías especializadas.
Sin embargo, el hecho de «denominarlo 'específico' no ha de entenderse como sinónimo de 'exclusivo', sino como 'no general'», explica el profesor José Javier Mangado. Aun así, los autores sí se atreven a enumerar un centenar de términos considerados propios (aunque puede haber excepciones): badallo, libranda, maitinear, almucena, calduchear, remostrico, ireguada, jirigüelo, chichimata... Ante todo, como pidió el profesor Mangado a los vecinos en Alberite, «no hay que avergonzarse, esto es identidad; hay que recogerlo y utilizarlo, claro está, en el contexto adecuado».













