
'CASO MEMBRILLO'
El material, «altamente sensible», era distribuido a través de teléfonos móviles. Según fuentes de la Guardia Civil, es la primera investigación policial contra la producción y difusión de archivos pornográficos de menores, fotografías y vídeos, a través de la telefonía móvil, mediante mensajes MMS. La 'operación Membrillo' se inició hace un año a partir de una denuncia de un ciudadano en el puesto de la Guardia Civil de Tudela (Navarra). Esta persona recibió en su teléfono un archivo pornográfico y lo puso en conocimiento de la Benemérita. Se hicieron cargo de coordinar las investigaciones el juzgado de instrucción número 3 y la Fiscalía de Tudela. Se da la circunstancia de que en Navarra no se ha registrado ninguna detención. El delegado del Gobierno, Vicente Ripa, agradeció al ciudadano denunciante su colaboración «esencial» para la investigación. Según el coronel Benito Salcedo, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Navarra, las edades de los niños y niñas involucrados «eran muy inferiores a los 10 años».
Los detenidos utilizaban canales especiales a través de operadoras telefónicas de móviles, Internet y mensajería móvil y se identificaban con seudónimos, lo que dificultó la investigación. También emplearon «un engaño muy frecuente en la red», el 'grooming', consistente en simular ser menor de edad ante su interlocutor para facilitar estos contactos en canales, chats o programas de mensajería. En ocasiones, varios de los detenidos «intentaron iniciar en prácticas sexuales dirigidas por su interlocutor a los menores que les contestaban». Algunos de los detenidos insistían en que los protagonistas de las imágenes pedófilas fuesen muy pequeños, «incluso bebés».
Los supuestos responsables producían estos archivos y pedían imágenes reales e incluso, según la Guardia Civil, «se vanagloriaban de enviar las de sus propios hijos e hijas y de sus familiares».
El principal objetivo de la operación fue detenido el 14 de marzo en Asturias: J. A. A. G., de 43 años, es el supuesto autor del mensaje con archivos pedófilos que dio inicio a las investigaciones y uno de los presuntos «productores» de imágenes. En total la Guardia Civil ha analizado 72.000 SMS y MMS, han practicado 45 registros domiciliarios.















