No voy a rememorar el 'bochornoso' episodio vivido en Chile y sus secuelas posteriores, adornadas con la charlatanería que le representa. Porque usted no calla nunca, quizá emulando a su amigo Fidel, con el que seguro mantiene esas conversaciones sin sentido de recíproco y continuo autohalago, capaces de hastiar a un muerto.
Este fin de semana se ha escrito un nuevo capítulo en la historia de la estulticia. El escenario: la cumbre de jefes de Estado de la OPEP. El protagonista: una vez más usted sr. Chávez. Comenzó con mal pie ¿Mira que santiguarse en el país de la capital del islam! ¿Eso es empezar sin provocaciones, haciendo amigos! Y acabó pidiendo que la organización a la que usted pertenece, junto a otros 'halcones' amos del petróleo mundial, como Irán y Ecuador, se convierta en un organismo político que acabe con el imperialismo de EEUU.
Intuyo que no supo expresar su deseo y donde dijo «acabar con el imperialismo estadounidense» quiso decir trasladar el imperio a su Venezuela, la que está modelando a su antojo. Si algo importuna, basta con cortarlo por lo sano, y si no que se lo digan a Radio Caracas Televisión.
He visto que tiene nuevos amigos, como Ahmadineyad, el presidente de Irán, a quien ha visitado en Teherán para formalizar ese germen de alianza que pretende la caída del dólar ¿Y si EEUU responde, pues subimos el precio del crudo. 150 ó 200 dólares el barril! ¿Qué más da!
Háganos un favor y no reforme la constitución de su país para perpetuarse en el cargo como el emperador que desea ser. El Rey, Zapatero y el mundo se lo agradecerán. cnevot@diariolarioja.com












