
En la última jornada del Grupo Rojo, Federer se impuso a Roddick por 6-4 y 6-2 en una hora y el ruso Nikolay Davydenko obtuvo su cuarto triunfo consecutivo sobre el chileno Fernando González, esta vez por 6-4 y 6-3 en una hora y 54 minutos.
Federer volvió por sus fueros. En su duelo con Roddick castigó duramente al americano con toda suerte de recursos, a cual más consistente. Desde el fondo ejerció un dominio aplastante y cerca de la red se mostró inexpugnable. Ante un rival en el tono exhibido por el helvético, Nadal, su adversario en la penúltima ronda, lo va a tener muy complicado.
El manacorense revela que su gran objetivo es «terminar la temporada con buenas sensaciones». «Y lo he conseguido. Estoy en semifinales y con posibilidades de verme en la final, aunque todos sabemos que Federer es un oponente muy complicado», reconoce el jugador balear.
El norteamericano sumó ante Roddick su victoria número 15 en 16 enfrentamientos. El de Nebraska anduvo a la deriva, sin capacidad de respuesta. Llegó a incomodarse tras el 0-3 del segundo set y destrozó su raqueta, estrellándola insistentemente contra el pie. También Fernando González, en otra fase de su partido contra Davydenko, hizo trizas su arma de trabajo. Anécdotas aparte, Federer recordó al mejor de sus envidiables y primorosas actuaciones. Con 33 golpes ganadores y solamente 12 errores no forzados, dejó al pairo a un adversario medio desesperado ante su inferioridad manifiesta.
Si el suizo arrolló literalmente a Roddick, Davydenko, en un partido de gran lentitud, se manifestó superior a González, en esta ocasión demasiado alocado y con excesivo cansancio.
Ferrer, frente a Roddick
En su calidad de primero del Grupo Oro, el alicantino David Ferrer se cruzará con el cañonero Roddick, que en su encuentro frente a Federer estableció el récord de velocidad de saque en este torneo, con 236 kilómetros-hora. El español y el americano han coincidido cuatro veces en la pista y el balance es de empate a dos victorias. Este año Roddick ganó en octavos de final de Miami y Ferrer lo hizo en la misma ronda del Masters de Cincinnati.
La Copa Masters 2007 ofrece a los dos españoles la oportunidad de dilucidar una final entre ellos. Desde el año 1998, cuando Alex Corretja derrotó en cinco sets al mallorquín Carlos Moyá, no ha vuelto a darse una confrontación de cierre entre dos profesionales hispanos.





