Los tres grandes pantanos de La Rioja apenas tienen acumulada un tercio de la cantidad de agua que están preparados para albergar. Los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente niegan, sin embargo, que ésta sea una situación preocupante y confían en que las lluvias y, sobre todo, la nieve suban pronto los niveles de agua embalsada a cotas más normales. El pantano de Pajares -según los datos facilitados por la CHE- es el que se encuentra en mejor situación, con 15 hectómetros cúbicos de agua acumulada, lo que representa el 42,9% de su capacidad. Sin embargo, hace un año por estas mismas fechas Pajares estaba al 60%. Mansilla, por su parte, se encuentra al 27,9%, con 19 hectómetros cúbicos en su interior. Hace un año su nivel era del 38%. El González Lacasa está al 21,2%. Hace un año, la situación era aún peor (15%), pero hacía poco que el pantano se había tenido que desaguar para acometer unas obras de mantenimiento.
Jesús Ruiz Tutor, técnico de la Dirección General de Aguas, reconoce que «este año no está siendo bueno, pero tampoco se puede decir que la situación sea alarmante». A su juicio, «aún podríamos aguantar mucho tiempo más sin que se produjera ningún problema de abastecimiento». En cualquier caso -pronostica- «la lluvia y la nieve, que aún es más importante, tienen que estar a punto de llegar».