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RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 30 septiembre 2014

Sociedad

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Exceso de hierro en el cuerpo
La hemocromatosis es una enfermedad genética que puede provocar lesiones en los órganos

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Es el nombre de la enfermedad que resulta cuando el organismo almacena más hierro del deseable. Hemocromatosis define un estado de sobrecarga de hierro en el cuerpo.

El hierro de los alimentos lo absorbe el intestino y una vez absorbido no hay mecanismo para eliminarlo; es decir si el intestino toma más hierro del necesario, este exceso se acumula en los tejidos, articulaciones, hígado, páncreas, riñones, tiroides y corazón. Y este acúmulo provoca lesiones con la consiguiente alteración en las funciones de los respectivos órganos.

Es una enfermedad genética, se pasa de padres a hijos mediante la transmisión de un gen defectuoso (gen HFE). Se produce cuando se heredan dos copias de la mutación del gen, una del padre y otra de la madre. El intestino de la persona con esta herencia toma una cantidad excesiva del hierro que contiene los alimentos ingeridos.

Hay otra forma de hemocromatosis (llamada secundaria) que se debe a una sobrecarga producida tras la toma de comprimidos de hierro por más de 10 años, o bien tras sufrir múltiples transfusiones de sangre en pacientes con enfermedades hematológicas.

Síntomas

Se presentan en la edad adulta. El hierro se va acumulando poco a poco desde el nacimiento, de manera que hacia los 30 años pueden aparecer síntomas poco específicos (cansancio, falta de energía, dolor de articulaciones, disminución del impulso sexual ) para, hacerse más evidentes, a los 40 años, edad en la que ya pueden declararse síntomas de los órganos afectados, en caso de que la enfermedad no se haya descubierto y tratado previamente:

Hígado: inflamación de hígado, cirrosis, cáncer.

Corazón: arritmias, insuficiencia cardiaca.

Ovarios, testículos: menopausia precoz, perdida del vello en hombres, perdida del impulso sexual o disminución de testículos.

Páncreas: diabetes

Otros problemas: artritis, hipotiroidismo, tinte oscuro de la piel (dorado a gris metálico) y facilidad para contraer infecciones. Los síntomas aparecen más precozmente en los hombres y en las personas que beben alcohol. En las mujeres dan la cara tras la menopausia, o bien tras la histerectomía (cirugía para quitar útero).

Diagnóstico

Como en casi todas las enfermedades, el médico llega al diagnóstico tras la historia clínica, la exploración, unos análisis de sangre con determinaciones especiales del metabolismo del hierro y análisis genético de la mutación del gen.

En ocasiones, se realizará una resonancia magnética, técnica que puede estimar la cantidad de hierro acumulada. Y eventualmente puede requerirse una biopsia hepática, prueba cada vez menos necesaria por los avances en las técnicas menos agresivas mencionadas previamente.

Tratamiento

El objetivo del médico es detectar la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas o las complicaciones, es decir detectar la hemocromatosis entre los 18 y los 30 años. Porque el tratamiento consiste en quitar hierro del cuerpo y esto se consigue mediante sangrías, dado que los glóbulos rojos tiene mucha cantidad de hierro. La sangría (o flebotomía) consiste en la extracción de una determinada cantidad de sangre (entre 300 cc. y 500 cc.) de manera regular y a lo largo de toda la vida. La frecuencia de las sangrías se va determinando según resultado de los análisis; al inicio suelen ser semanales y posteriormente, una vez eliminado el exceso de hierro, se realizan cada 3-4 meses, a modo de mantenimiento y para prevenir depósitos anormales.

La sangría se extrae de la misma manera que se hace en un banco de sangre, cuando una persona acude a donar sangre.

Las sangrías previenen las complicaciones, puesto que impiden que el hierro se acumule en los tejidos, de ahí la importancia de un diagnóstico temprano.

Pero si nos encontramos con la hemocromatosis una vez que ya se ha desarrollado una diabetes o una cirrosis, estas enfermedades no se curan con las sangrías, sino que requerirán su tratamiento específico, además de las sangrías.
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