REGIÓN
¿No hay derecho!
La Defensora del Universitario ha recibido en su primer año 95 consultas y 13 quejas, la mayoría de ellas relacionadas con la revisión de exámenes y la convalidación de asignaturas
11.11.07 -

La Defensora del Universitario, Amelia Pascual, en su despacho. /E. DEL RÍO
FICHA PERSONAL
La Defensora del Universitario del campus riojano, Amelia Pascual, ha recibido 95 consultas y 13 quejas desde que el servicio entró en funcionamiento hace justo un año. El colectivo de estudiantes figura como el que mayor número de reclamaciones presenta, con el 78% del total; le sigue el personal docente (PDI), con el 15%, y el PAS, con el 7% restante. Entre el alumnado, las consultas más frecuentes son las relacionadas con la revisión de exámenes y la convalidación de asignaturas. Además, los alumnos han expresado quejas puntuales por la incomparecencia de algún profesor en horas de tutorías o por pequeños conflictos personales con el profesor. En algún caso Amelia Pascual ha debido mediar entre docente y universitario con buenos resultados: «Muchas veces son malentendidos, pero si no se solucionan desde el principio, pueden ocasionar problemas».
Los profesores también se han dirigido al Defensor por cuestiones laborales relacionadas con la convocatoria de plazas o con los procedimientos de los concursos en los que consideran que no se han tenido en cuenta determinados méritos. El sector del personal de administración y servicios es el que menos acude y en la mayor parte de los casos lo hace para realizar consultas sobre la catalogación de los puestos de trabajo. De su labor en este último año, Amelia hace un balance muy positivo «porque la mayor parte de los expedientes se ha resuelto y se ha tramitado en un periodo muy corto de tiempo. Realmente se está demostrando como un servicio eficaz porque todas las voces se escuchan».
Un año en la Oficina
«He tenido una urgencia médica y no he podido acudir a un examen ¿Tengo derecho a cambiarlo de fecha?». Ésta fue una de las cuestiones planteadas por un alumno a la defensora del universitario. Tras diversas consultas la respuesta fue «sí». «En situaciones justificadas es un derecho que tiene el alumno», aclara Amelia Pascual. Desde su servicio también se han hecho recomendaciones de cambio de normativa que en algún caso han sido aceptadas por el órgano de gobierno universitario. En un caso muy concreto fue «porque se vulneraba el derecho del estudiante a continuar los estudios en la UR. El alumno planteó una consulta cuya respuesta no se iba a producir hasta pasados tres meses...».
En la enumeración de quejas figuran otras como la de un alumno al que el profesor no le puso la fecha de revisión del examen o la de otro que protestó por tener un examen fuera de las fechas oficiales. Un estudiante de ingenierías con problemas de movilidad adujo «problemas de acceso» en el edificio de Comercio, donde están acogidos temporalmente. «En este caso -afirma- no se puede hacer nada porque es provisional». La oficina también recibió una consulta de un joven que protestó porque no se le había avisado de que la asistencia a clase contaba en la nota.
La evaluación por compensación y la normativa de permanencia en la universidad y cuestiones puntuales como la falta de sillas en una clase o el cierre temporal del aula de informática constituyen también parte de la relación de consultas sobre las que existe una confidencialidad absoluta.
Los profesores también se han dirigido al Defensor por cuestiones laborales relacionadas con la convocatoria de plazas o con los procedimientos de los concursos en los que consideran que no se han tenido en cuenta determinados méritos. El sector del personal de administración y servicios es el que menos acude y en la mayor parte de los casos lo hace para realizar consultas sobre la catalogación de los puestos de trabajo. De su labor en este último año, Amelia hace un balance muy positivo «porque la mayor parte de los expedientes se ha resuelto y se ha tramitado en un periodo muy corto de tiempo. Realmente se está demostrando como un servicio eficaz porque todas las voces se escuchan».
Un año en la Oficina
«He tenido una urgencia médica y no he podido acudir a un examen ¿Tengo derecho a cambiarlo de fecha?». Ésta fue una de las cuestiones planteadas por un alumno a la defensora del universitario. Tras diversas consultas la respuesta fue «sí». «En situaciones justificadas es un derecho que tiene el alumno», aclara Amelia Pascual. Desde su servicio también se han hecho recomendaciones de cambio de normativa que en algún caso han sido aceptadas por el órgano de gobierno universitario. En un caso muy concreto fue «porque se vulneraba el derecho del estudiante a continuar los estudios en la UR. El alumno planteó una consulta cuya respuesta no se iba a producir hasta pasados tres meses...».
En la enumeración de quejas figuran otras como la de un alumno al que el profesor no le puso la fecha de revisión del examen o la de otro que protestó por tener un examen fuera de las fechas oficiales. Un estudiante de ingenierías con problemas de movilidad adujo «problemas de acceso» en el edificio de Comercio, donde están acogidos temporalmente. «En este caso -afirma- no se puede hacer nada porque es provisional». La oficina también recibió una consulta de un joven que protestó porque no se le había avisado de que la asistencia a clase contaba en la nota.
La evaluación por compensación y la normativa de permanencia en la universidad y cuestiones puntuales como la falta de sillas en una clase o el cierre temporal del aula de informática constituyen también parte de la relación de consultas sobre las que existe una confidencialidad absoluta.












