
La intervención de Caldera tuvo lugar en la conferencia ministerial sobre 'Envejecimiento', que se celebra estos días en León y en la que participan representantes de 46 países europeos y de otras zonas del mundo. Las medidas aludidas por el representante del Ejecutivo se refieren al capítulo del acuerdo titulado 'Incentivos a la prolongación voluntaria de la vida laboral'.
Beneficios
Así, quienes se jubilen el próximo ejercicio con 66 o más años de edad real tendrán una serie de beneficios. Si el pensionista percibe la pensión máxima, cobrará anualmente un 2% más de ese importe por cada ejercicio transcurrido después de cumplir los 65 años. El porcentaje será del 3% si el interesado cuenta con 40 ó más años de cotización. En el supuesto de que el trabajador no alcance la pensión máxima, recibirá una subida del 2% sobre la base reguladora por cada año que pase después de cumplir los 65, salvo que en ese momento presente los 40 años de cotización, en cuyo caso aumentará su pensión un 3%.
«Los incrementos tendrán un límite del 15% y su aplicación sólo podrá producirse durante un lustro», aclaró Caldera , quien resaltó que la medida aporta «sostenibilidad al sistema público de protección social». Además, esta reforma conlleva un incentivo añadido consistente en que «la empresa no va a cotizar por ese trabajador; por tanto, los costes laborales se reducirán notablemente».
El ministro remarcó que «existen ya numerosas personas en España dispuesta a acogerse a este plan que cuenta con el beneplácito de la patronal CEOE y de los sindicatos UGT y CCOO». Igualmente apuntó que las actuaciones del Ejecutivo están encaminadas a conseguir el fin que se persigue en el encuentro de León: adaptar las políticas de los países a la nueva situación demográfica, con un descenso de la natalidad y una mayor expectativa de vida. El sistema de jubilación voluntaria unos años después de la edad establecida garantizará ,aún más, en el futuro el cobro de pensiones a todos los ciudadanos con derechos, según insistió Caldera .
Grandes dependientes
El ministro hizo hincapié en que España, con una esperanza de vida de 80 años, es uno de los estados más longevos del mundo, lo que demuestra el progreso económico y social del país. La cifra de personas mayores de 65 años supera los 7,5 millones, es decir, supone n 17% de la población, porcentaje que aumentará progresivamente durante los próximos años.
«Tenemos que construir una sociedad para todas las edades», comentó Caldera , quien aprovechó la ocasión para poner la Ley de Dependencia como ejemplo de las medidas específicas que el Ejecutivo ha aprobado para mejorar las condiciones y el bienestar de los ciudadanos. Destacó que, en la actualidad, cerca de 200.00 personas, consideradas «grandes dependientes», se benefician de las ayudas económicas y servicios establecidos en esta legislación que consolida el Estado del Bienestar. Siete años es el periodo que el ministro estableció para la aplicación completa de la Ley, que precisa de la colaboración de las 17 Comunidades Autónomas.















