
STEAUA 0 - SEVILLA 2
Ya pudo irse el Sevilla al descanso con dos o tres goles de ventaja, porque aunque su planteamiento parecía conservador, con Kanouté como único punta y cinco centrocampistas, ejerció un dominio absoluto y, aparte del tanto a balón parado, tuvo otras cuatro claras ocasiones en la primera parte. Con un gran despliegue físico, fiel a su estilo, y una presión muy adelantada, el Sevilla no tuvo rival en un Steaua que dio muchísimas facilidades defensivas y no dejó de sufrir ante el empuje y proyección ofensiva de los andaluces.
Desde el principio se comprobaron las intenciones frente a un débil Steaua que fue asfixiado por un incansable medio campo en el que volvieron a brillar Keita y Poulsen, aparte de Jesús Navas por banda izquierda y un Kanouté que participó en casi todos los ataques. Tardó incluso en llegar el primer gol después de dos oportunidades casi consecutivas de De Mul y Renato, que a la segunda se quedó solo en el área para rematar un mal rechace del portero a la salida de un córner.
Maravilla en el segundo
El Steaua sólo lo pudo intentar con pelotazos que buscaban a Dica, pero la defensa sevillista, pese a sus numerosas bajas, también rindió, al contrario que la local, a un buen nivel. Tras el gol, continuó el acoso del equipo de Manolo Jiménez, que perdonó demasiadas oportunidades para no dejar sentenciado el encuentro en la primera mitad.
Medidado el segundo tiempo, y cuando parecía que el Sevilla se conformaba con el triunfo por la mínima, llegó la maravilla del segundo tanto, fabricado con una pared entre Renato y Dani Alves, que tras burlar a dos defensas en la línea de fondo se la puso de tacón a Navas para que el canterano asistiese. El cabezazo en plancha de Renato fue el colofón a una brillante combinación, y Jiménez decidió entonces dar descanso a Kanouté, mientras el Steaua rezaba para que aquello no terminase en goleada. JUEVES 8 DE NOVIEMBRE DE 2007





