Se trata de un tipo de transporte «distinto» al urbano pero que, «en apariencia», se parece más a este que al interurbano, ya que, en él, las personas viajan tanto sentadas como de pie. No obstante, aclaró, es «más rápido y cómodo». El director general aclaró que aún «se tiene que definir el modelo más adecuado»; algo que se hará, adelantó, aprovechando la renovación de licencias de transporte interurbano que recorren el corredor del Ebro.
Las empresas que tienen la concesión, explicó, podrán concurrir al transporte metropolitano y no se quiere condicionar el modelo a elegir, «porque están acostumbradas a un tipo de fabricante y porque son quienes mejoran las necesidades del transporte». Sáinz insistió en que se quiere un servicio de «calidad», por eso, si bien «lo más vistoso», en su opinión, sería poner en marcha las seis líneas metropolitanas previstas a la vez, el Ejecutivo ha preferido hacerlo de forma paulatina.
La siguiente línea llegará hasta Murillo y Ribafrecha y, el resto recorrerán, entre otros, los municipios de Albelda, Nalda, Entrena, Navarrete, y Cenicero.





