
Su nacimiento, que supuso la continuidad dinástica de la Corona española, se esperaba con gran expectación porque sólo después de su llegada al mundo se supo que era una niña y que se le impondría el nombre de Leonor . La costumbre de la Familia Real es la de celebrar este tipo de aniversarios en la intimidad y, aunque está asegurada una fiesta infantil con sus primos y otros amigos íntimos, de momento se desconoce si la niña compartirá un día tan especial con sus compañeros de guardería, a la que asiste desde el pasado 5 de septiembre.















