El 26 de octubre por la tarde, unos agentes detectaron la presencia de dos individuos en actitud sospechosa, cerca de una sucursal bancaria ubicada en Vara de Rey. «Sospechando que pudieran estar realizando alguna actividad ilícita relacionada con el cajero automático instalado en la sucursal», detalla la nota, los sospechosos fueron sometidos a vigilancia. Los policías observaron poco después cómo ambas personas procedían a instalar un dispositivo lector de tarjetas de crédito, «perfectamente adaptado al cajero de la entidad».
Los agentes procedieron a la identificación de ambas personas, «que se resistieron con tenacidad». Sin embargo, finalmente lograron reducir y detener a uno de ellos, aunque no pudieron impedir que su compinche huyera. Es la tercera ocasión en varios meses en que se detiene en Logroño a individuos pertenecientes a este tipo de redes delictivas.
El 'modus operandi' es muy especializado: consiste en instalar lectores de tarjetas similares a los que se hallan en los cajeros, siempre en aquellos que sean exteriores y no dispongan de cámaras de seguridad, permaneciendo una o más personas en el exterior, par controlar el dispositivo y retirarlo si fuera detectado. Mientras tanto, cerca del cajero, hay otra persona, oculta en un vehículo que va recogiendo en un ordenador los datos emitidos por el lector superpuesto que serán luego usados para proceder a la clonación.











