- ¿Por qué los monólogos?
- La forma de darle algo más a mi clientela es a través de actuaciones. En su día aposté por festivales de música y ahora sigo con los monólogos por la respuesta de la gente, que es lo que invita a seguir haciendo cosas. En cambio, la falta de respuesta de la gente es lo que impide hacer más conciertos, porque no valen dos pesetas. Con los monólogos, media hora antes de la actuación el local ya está lleno. Si la clientela lo agradece, yo estoy encantado de organizar actividades.
- ¿Con qué se queda de la primera edición del ciclo?
- Sin duda, con la respuesta de la gente. Los comentarios del público apuntaron que los monologuistas fueron muy buenos, lo que hace muy aconsejable el ciclo sobre un género que ahora mismo está en auge. Y los monologuistas se fueron con muy buen sabor de boca del apoyo, respeto y colaboración que tuvieron del público, que es de agradecer.
- Apunta tres ciclos al año. ¿Por qué primavera, verano y otoño?
- Estuvimos barajando hacerlo en fines de semana alternativos. Pero finalmente apostamos por tres ciclos al año: abril, julio y en noviembre.
- Por tanto, ¿se asienta el Dreams en el circuito norte?
- Sí, estamos ya en él. Son más de ochenta monologuistas trabajando con la misma compañía, con lo que seguiremos programándolo y contando con estos artistas siempre y cuando la gente lo demande. Además, los monologuistas ya saben de Arnedo, disfrutan de sus asados y actúan en un pub diferente.












