La Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR) ha denunciado hoy una "ola de robos" en pabellones y fincas agrícolas de la Comunidad perpetrada en las "últimas semanas" y ha solicitado a las "distintas Administraciones" que extremen la vigilancia "antes de que pueda ocurrir alguna desgracia personal".
Según la UAGR, el sector agrícola está acostumbrado a sufrir robos, pero los pequeños robos de toda la vida, muchas veces por necesidad, se están convirtiendo en "asaltos en toda regla" a los pabellones agrícolas, casetas de riego, tractores y maquinaria, así como robos a gran escala de las producciones agrícolas.
Si antaño guardaviñas y guardas rurales eran parte del paisaje rural, en la actualidad lo que proliferan son furgonetas que recorren los caminos llevándose lo que les place con toda impunidad, agrega el comunicado. "Pero algo tan evidente, que es un clamor en los pueblos riojanos, parece pasar inadvertido para las autoridades responsables de la seguridad ciudadana", subraya la UAGR.
Si estos robos han ido produciéndose a lo largo del año, ha sido con la llegada de la recogida de los diferentes productos agrícolas, momento en el que aumenta la población en los pueblos, cuando su frecuencia "se ha hecho insoportable, pasando de lo anecdótico a lo preocupante", según el sindicato.
Pero no son sólo "los forasteros", porque algunos, amparándose en la presencia de temporeros a los que echar la culpa, "hacen el agosto robando el fruto del trabajo de otros". Frutas, hortalizas, almendras o alfalfa son algunos de los productos robados a gran escala en las últimas semanas.
Además los agricultores no paran de denunciar robos en sus pabellones, en los que los ladrones, además de lo que encuentran, buscan sobre todo cables de cobre, instalaciones eléctricas, baterías, o gasóleo.
La UAGR ha comprobado que esta circunstancia se está dando simultáneamente por toda la región, ya que se han detectado robos por ejemplo en Calahorra, El Villar de Arnedo, Pradejón, Alcanadre, Ausejo, Arrúbal, El Redal, Murillo de Río Leza, Varea, El Cortijo, Alesanco, San Vicente de la Sonsierra, según la nota.
La Unión pide a las autoridades que emprendan acciones efectivas que contribuyan a frenar esta ola de robos, por ejemplo con el control y seguimiento de las escasas empresas de reciclaje que compran material robado como cable de cobre. También solicita aumentar la vigilancia en las zonas rurales, ya que desde la desaparición de los guardas rurales los cultivos agrícolas y los pabellones están totalmente desprotegidos.