Cerrada la etapa del instituto, Pablo agradece a sus padres haberle transmitido la afición por el estudio. «Ellos me han enseñado que leer, escuchar música y formarse es necesario e interesante», explica. El éxito en su etapa escolar, agrega, es un modo de «devolverles todo el esfuerzo que hacen por mí». También Silvana se acuerda de sus padres en estos momentos. «Ellos se han alegrado más que yo por este reconocimiento», cuenta.
Pero ahora ya están en la universidad y los dos jóvenes han cambiado el 'chip'. «La vida universitaria es otro rollo», subraya Pablo, estudiante de Historia en la Universidad de Zaragoza. ¿Por qué escogió esta licenciatura, una carrera con, en teoría, pocas salidas? «Me gusta la docencia y la investigación y es una buena elección. Además, todas las carreras tienen salidas si uno se esfuerza», indica. Para Silvana, que cursa Derecho en la UR, en esta nueva etapa «da tiempo a todo». «Se puede trabajar y también disfrutar», culmina.












