La vista oral del juicio se celebrará el miércoles en el Juzgado de lo Penal número 2 de Logroño. De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, el acusado, F.H.S., fue alguacil de El Redal entre febrero y noviembre del año 2004. Detalla que el hombre carecía de autorización del alcalde para repostar gasolina a cuenta de los gastos del Ayuntamiento y para efectuar llamadas personales desde los teléfonos del Consistorio.
Pese a ello -asegura el fiscal- repostó gasolina a cuenta municipal hasta en siete ocasiones, por importe total de 101,50 euros, y realizó llamadas personales desde distintos teléfonos municipales, como los de la Comunidad de Regantes, el Consultorio Médico y Oficina General del Ayuntamiento. En los escasos diez meses en los que estuvo de aguacil gastó 1.465,61 euros en llamadas.
Estos hechos suponen, según la Fiscalía, un delito de utilización de terminal de telecomunicación sin autorización de su titular y una falta de estafa, de los que sería responsable el acusado en concepto de autor.












