-¿Tiene algún dato de por qué han hecho esta operación en la que han apresado a su esposo?
-No sabemos nada. Solo que se han llevado a mi marido a Madrid y todavía no hemos buscado un abogado. Él es inocente de lo que le acusan. Trabajaba en la carnicería de la calle de al lado que ahora está cerrada.
-¿Cómo fue la intervención de la Guardia Civil?
-Ha sido a las seis de la mañana y yo estaba durmiendo. Mi marido estaba despierto en la sala. Han entrado reventando la puerta de un golpe muy fuerte, y a mi me han tirado al suelo. Oí a mi esposo chillar e inmediatamente entraron todos.
-¿Se dice que su marido tenía vínculos con personas que estaban relacionadas con el atentado de Casablanca?
-No es verdad. Él es argelino y es totalmente inocente. No tiene nada que ver con eso.
-Pero la Policía asegura que le habían detenido en alguna otra ocasión.
-Pero ha sido por problemas familiares, domésticos, que no tienen nada que ver con esto.
-¿Viajaban mucho a Argelia?
-No. Hace bastantes años que fuimos a ver a la familia pero desde entonces nada.
-Dicen que Abdel ejercía de imán de la religión musulmana.
-Para nada. A veces le pedían que hablara en las celebraciones pero hacía muchos meses que no lo hacía en la mezquita situada cerca de Alcampo.





