
GOLPES AL INTEGRISMO
Los detenidos son los argelinos Abdelkader Ayachine, Mohamed Mouas, Smaine Kadouci, residentes en Burgos y Yahia Drif, residente en Vilviestre del Pinar y los marroquíes Wissam Lotfi y Fatima Zahrae Raissouni, residente en Briviesca.
Los agentes registraron los domicilios de los seis arrestados así como el negocio del primero de ellos, la carnicería Thiba, situada en la calle Jesús María Ordoño de la capital burgalesa. Según los responsables de la operación, la célula de la que formaban parte impulsaba la 'yihad' o guerra santa a través de Internet y recaudaba fondos que enviaban a terroristas encarcelados por los atentados de Casablanca.
Reuniones clandestinas
El grupo es sospechoso además de organizar reuniones clandestinas, proselitismo extremista y apología del terrorismo mediante la exaltación de las acciones de líderes yihadistas, la captación y adoctrinamiento de posibles 'muyahidines' y la obtención y difusión de material audiovisual y propaganda integrista. Gran parte de esta actividad, según el Ministerio del Interior, se llevaba a cabo a través de foros y chats restringidos de Internet, por lo que se considera a esta célula como la primera desmantelada en España dedicada a impulsar la 'yihad' a nivel mundial a través de la Red.
Según los responsables de la investigación, la célula actuaba desde España, aunque formaba parte de una estructura más compleja que podría haberse forjado en otros países europeos y que opera a nivel internacional.
El líder del grupo, Abdelkader Ayachine, recaudaba el 'zacat' (limosna musulmana) entre los ciudadanos de origen argelino que frecuentaban su local y lo remitía, entre otros, a los encarcelados en Marruecos por los atentados en Casablanca, uno de los cuales, Bouchaib Maghder, condenado a muerte, era el anterior propietario de la carnicería.
Los investigadores advirtieron un gran volumen de tráfico de archivos de texto, audio y vídeo relativos a la 'yihad', a grupos terroristas islamistas, atentados y mensajes de ideólogos extremistas como el propio Osama bin Laden y varios de sus lugartenientes o información sobre el manejo de armas y la fabricación de explosivos, entre otro material. En los registros que se llevaron a cabo ayer en Burgos, siete en total, se intervinieron ordenadores, documentos escritos y teléfonos móviles. No se encontraron armas ni explosivos.
La célula se identificaba como los Ansar, en consonancia con la red de Al Qaida en Irak, y estaba liderada por el que era el objetivo principal de la operación, Abdelkader Ayachine, de origen argelino, que cuenta con numerosos antecedentes, entre ellos, un delito de homicidio, varios de violencia en el ámbito familiar, diversos delitos de lesiones y uno de incumplimiento de una orden de alejamiento, contra su mujer, la española Estrella Benito. En los últimos años, según constató la investigación, se apreciaron cambios significativos en su vestimenta y su comportamiento hacia actitudes radicales. Fatima Zahrae, la única mujer detenida, trabajaba como empleada de la limpieza en una casa rural próxima a Briviesca, donde llevaba empadronada tres años.
En la investigación también aparecieron posibles vinculaciones con países extranjeros, por lo que se ha contado con la colaboración de Agencias de Seguridad e Inteligencia de diferentes países, entre ellos Suecia, Estados Unidos o Dinamarca.
La detención de estas seis personas provocó ayer la sorpresa entre los vecinos de la zona de Jesús María Ordoño y la calle Salamanca, donde residía Ayachine, considerado líder de la célula. Desde primera hora de la mañana, llamaba la atención de los viandantes la presencia de agentes de la Guardia Civil armados y tapados con pasamontañas.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicó ayer que los seis detenidos formaban un «grupo cohesionado y organizado». El ministro declaró en los pasillos del Senado que los seis integrantes de la célula realizaban tareas de apología, financiación y reclutamiento con fines terroristas.
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, afirmó que la operación avala que el Gobierno «nunca ha bajado la guardia» en la lucha contra el terrorismo y destacó la trascendencia de la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que acredita, que «la mejor seguridad es la prevención».















