
En octubre de 1997 nacía la Asociación Mundo Inmigrante. Un despacho en la calle Belchite de Logroño iba a ser su primera sede. Con el paso del tiempo se trasladarían a un local de la calle Torremuña, donde hoy continúan además de estar presentes en localidades de La Rioja Baja con un mayor índice de población inmigrante como Autol, Pradejón, Rincón de Soto, Arnedo y Calahorra.
En este momento la asociación, la primera de estas características que se creó en la comunidad, atiende al año unos 10.000 casos; es decir, 10.000 problemas sin una nacionalidad fija. Rumanos y bolivianos son sus 'clientes' más numerosos; sin embargo, como indica María Villaescusa, la trabajadora social del centro, « tampoco faltan colombianos, ecuatorianos, pakistaníes, argelinos o rusos».
Los servicios que se prestan en AMIN van desde clases de español, cursos de formación y ayuda para buscar una vivienda, pasando por una bolsa de trabajo. «Casi todas las peticiones van encaminadas al servicio doméstico para el cuidado de niños o mayores, y sobre todo para interinas», recalca la trabajadora social. El asesoramiento para formalizar el permiso de residencia o de trabajo es otro de los pilares fundamentales de la asociación.
Diez años en los que también se han celebrado partidos contra el racismo, o degustaciones de comidas típicas . Sensibilizar a los riojanos con el fenómeno de la inmigración es el objetivo.











