REGIÓN
Javier de Burgos y el resto de La Rioja 'natural'
21.10.07 -

Si hay un personaje que ha pasado a la historia de La Rioja de forma negativa no ha sido otro que Javier de Burgos. Por ejemplo, durante la reivindicación de la identidad riojana y la demanda de la autonomía en la transición a la democracia, se recordaba frecuentemente su papel en la creación de la provincia de Logroño de 1833 y su decisión de dejar parte del territorio riojano fuera de los límites administrativos provinciales. Pero, ¿quién era Javier de Burgos? Nacido en Motril (Granada) en 1778 y fallecido en 1849, Javier de Burgos fue un liberal afrancesado que desempeñó su carrera entre la administración, el periodismo y el teatro. Nombrado Ministro de Fomento en 1833, ha trascendido por haber diseñado el mapa provincial español que hoy conocemos, muy similar al de 1822. Dada su condición de afrancesado, siguió el modelo departamental francés y trató de otorgar a las provincias una cierta racionalidad basada en el número de habitantes y en su extensión. En el caso riojano no debemos dejar de señalar las presiones que vinieron de las provincias vecinas, ya que éstas perdían parte de su territorio. Así, el factor compensatorio pudo ser la clave a la hora de explicar las causas de esta decisión.
Aunque en los siguientes años a la creación de la provincia de Logroño de 1833 hubo demandas desde La Rioja para que se restituyeran estos territorios, consiguiéndose brevemente en 1841, lo cierto es que el mapa no ha sufrido modificaciones. Hoy nos encontramos ante unas zonas que en algunos casos han mantenido su denominación de riojanas, Rioja Alavesa y 'riojilla burgalesa'; en otros incluso han manifestado su deseo de incorporarse a la Comunidad Autónoma de La Rioja, caso de zonas de Soria y Burgos; y con otras en las que esa pertenencia a la Rioja "natural" ha sido olvidada, por ejemplo los territorios que fueron parte de la primera provincia de Logroño de Navarra y Zaragoza. Desde La Rioja, y en los momentos de mayor reivindicación de la identidad riojana en la segunda mitad de la década de 1970, se vivió la partición de la región como una muestra más de agravio comparativo por parte del poder central. Otras voces han demandado que no se olvide el origen de estas zonas y no se pierda o minimice la relación con ellas.
Aunque en los siguientes años a la creación de la provincia de Logroño de 1833 hubo demandas desde La Rioja para que se restituyeran estos territorios, consiguiéndose brevemente en 1841, lo cierto es que el mapa no ha sufrido modificaciones. Hoy nos encontramos ante unas zonas que en algunos casos han mantenido su denominación de riojanas, Rioja Alavesa y 'riojilla burgalesa'; en otros incluso han manifestado su deseo de incorporarse a la Comunidad Autónoma de La Rioja, caso de zonas de Soria y Burgos; y con otras en las que esa pertenencia a la Rioja "natural" ha sido olvidada, por ejemplo los territorios que fueron parte de la primera provincia de Logroño de Navarra y Zaragoza. Desde La Rioja, y en los momentos de mayor reivindicación de la identidad riojana en la segunda mitad de la década de 1970, se vivió la partición de la región como una muestra más de agravio comparativo por parte del poder central. Otras voces han demandado que no se olvide el origen de estas zonas y no se pierda o minimice la relación con ellas.













