JULIO FIS JUGADOR DEL NATURHOUSE
«Si tuviera que elegir, escogería España con los ojos cerrados»
El balonmanista del conjunto riojano consiguió la nacionalidad española después de residir durante cinco años en Irún, Ciudad Real y Valladolid. Con el pasaporte en la mano, es internacional absoluto con la selección
19.10.07 -
A Julio Fis, lateral del Naturhouse, cubano nacionalizado español, no le obligaron ni a jurar la Constitución. «Recuerdo que alguien vino, me dio el pasaporte y enseguida, a jugar», rememora Fis. Era marzo del 2005, los Juegos del Mediterráneo estaban a la vuelta de la esquina y España necesitaba reforzarse con un jugador de primer nivel. Pero aquel pasaporte, aunque entregado en una fría sala, recompensaba una semana escondido en Budapest y una deserción desde Hungría. Eso sí, sus inicios en España fueron muy duros porque durante meses, no pudo conseguir un visado que le permitiera jugar.
Cinco años después, tras residir en Irún, Ciudad Real y Valladolid, el balonmanista se vio obligado a recopilar un interminable número de documentos, (penales, padrones municipales y certificados de buena conducta) para poder acceder a la nacionalidad española. «¿Le tuve que demostrar al juez que no soy un delincuente!», bromea Fis. Gracias a su nuevo pasaporte, el jugador, que ya había participado en dos mundiales con Cuba, pudo jugar con España. «Me produjo una gran alegría porque este país es lo más grande», proclama, antes de relatar sus conflictos con Cuba.
«Allá no me quieren ver ni en pintura, aquí he logrado mis mayores éxitos. ¿Si tuviera que elegir entre la selección española y Cuba? España, con los ojos cerrados», subraya.
Casos de deportistas
El caso de Julio Fis ya no es una excepción y la nacionalización de un deportista aparece a menudo en los medios de comunicación. Ronaldo (que hasta se vistió de torero), Ronaldinho o Eto'o (desde el miércoles), por ejemplo, son españoles. Eso sí, raro es el futbolista que puede jugar con la selección, ya que casi todos ellos son internacionales con sus países de origen.
Dos excepciones son Marcos Senna y Mariano Pernía, brasileño y argentino, que se han enfundado la 'roja'. Con el pasaporte español en el bolsillo, todos buscan no ocupar plaza de extranjero y abrirse las puertas de cualquier equipo europeo.
Cinco años después, tras residir en Irún, Ciudad Real y Valladolid, el balonmanista se vio obligado a recopilar un interminable número de documentos, (penales, padrones municipales y certificados de buena conducta) para poder acceder a la nacionalidad española. «¿Le tuve que demostrar al juez que no soy un delincuente!», bromea Fis. Gracias a su nuevo pasaporte, el jugador, que ya había participado en dos mundiales con Cuba, pudo jugar con España. «Me produjo una gran alegría porque este país es lo más grande», proclama, antes de relatar sus conflictos con Cuba.
«Allá no me quieren ver ni en pintura, aquí he logrado mis mayores éxitos. ¿Si tuviera que elegir entre la selección española y Cuba? España, con los ojos cerrados», subraya.
Casos de deportistas
El caso de Julio Fis ya no es una excepción y la nacionalización de un deportista aparece a menudo en los medios de comunicación. Ronaldo (que hasta se vistió de torero), Ronaldinho o Eto'o (desde el miércoles), por ejemplo, son españoles. Eso sí, raro es el futbolista que puede jugar con la selección, ya que casi todos ellos son internacionales con sus países de origen.
Dos excepciones son Marcos Senna y Mariano Pernía, brasileño y argentino, que se han enfundado la 'roja'. Con el pasaporte español en el bolsillo, todos buscan no ocupar plaza de extranjero y abrirse las puertas de cualquier equipo europeo.












