
El ácaro, identificado por un veterinario soriano como
En cualquier caso, Toledo, que advirtió de que la zona es visitada por cazadores, buscadores de setas y senderistas, explicó que «el pasado lunes un veterinario atendió, él sólo, a 75 perros afectados y algunas personas fueron tratadas también en Urgencias». Los síntomas son picores por la aparición de puntos negros en la piel, que pueden llegar a causar fiebre, alteraciones neuronales, del sueño y que, en el caso de los perros, pueden tener incluso consecuencias fatales. La afección, que se trata con corticoides, dura unos cinco días y, según el diputado regionalista, «existe riesgo de que la plaga se extienda por otras zonas, y hay sospechas de que así pueda estar pasando en la zona de Ocón».
Toledo reclamó ayer, además del cierre preventivo del monte , un estudio de investigación de los microorganismos casi desconocidos, además de información «adecuada» para los grupos de riesgo.
Prevención desde el 2005
El Gobierno, por su parte, se limitó ayer en una nota de prensa a señalar que continúa «adoptando medidas de prevención desde el año 2005, cuando se detectó la presencia en la zona de la casa forestal de La Pineda este parásito microscópico». El Ejecutivo señala que el microorganismo «produce reacciones alérgicas en los seres humanos e infección en los perros» y asegura que «desde el 2005 se puso en marcha un protocolo de actuación con recomendaciones para personas (utilizar botas con los pantalones por el interior), y perros (collares antiparásitos)».












