La eurodiputada del PP Esther Herranz anunció hoy que este partido será "más ambicioso" con la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del Vino anticipándose a posibles futuros "ataques" que mejoren la "posición" del sector.
Herranz ofreció una rueda de prensa en la que dio a conocer las siete enmiendas que el PP presentará ante la Comisión Europea en la reforma de la OCM del Vino. El 21 de noviembre, anunció, se procederá a su votación y, presumiblemente, el 12 de diciembre se debatirá en pleno y se aprobará un día después.
La eurodiputada explicó que, tras el último informe de la Comisión Europea, en el que se daba "solución", por ejemplo, a la liberalización de plantaciones a la que, siempre, se había negado el sector del Rioja, ahora el PP quiere ser "más ambicioso".
Para ello, presentará una enmienda que "retoca" el concepto de Denominación de Origen para "reforzar" el hecho de que "nunca" se pueda dar el nombre del país a una indicación geográfica o una denominación. "Es el caso de Viñedos de España o de Francia", dijo.
Otra de las enmiendas pedirá que, en la distribución de fondos, prime, al cincuenta por ciento, el criterio histórico. Esto hará, dijo, que haya "más dinero en el sobre nacional" y, por tanto, no se tenga que "penalizar a las comunidades autónomas".
La promoción también será objetivo del PP, dentro de estas enmiendas, y, en ese sentido, se pedirá que se aumente el presupuesto dedicado a promoción y que, además, se incluyan como posibles receptoras de fondos europeos acciones de "exaltación" del vino.
Herranz también indicó que se va a presentar una enmienda para que sean las comunidades autónomas las que gestionen los derechos de plantación desde el 2013. Con esto se busca, explicó, "asegurar el futuro" y crear un "escudo" ante posibles reformas que se planteen en este ámbito.
En etiquetado se pedirá que se garantice el derecho del consumidor a estar bien informado. En las primas por arranque, por último, se pedirá que se tengan en cuenta los rendimientos históricos.