Un joven de 37 años que, presuntamente, amenazó a unos policías con "rajarles" y arremetió contra uno de ellos, se enfrenta a una petición, por parte del Ministerio Fiscal, de dos años de cárcel y multa de novecientos euros. El juicio está previsto para el próximo lunes, en el Penal 1.
Sobre las siete de la tarde del febrero de 2002 se encontraba frente a un supermercado de Logroño y empezó a "faltar al respeto y a provocar" a los clientes. El encargado del comercio le "hizo alejarse" y él, como respuesta, sacó una navaja, aunque sin llegar a abrirla, y le dijo que le iba a matar. El encargado dio aviso a la Policía Nacional, aunque dijo que no iba a formular denuncia.
Cuando dos policías nacionales llegaron al lugar, el acusado se negó a identificarse, siempre según esta misma fuente, y a "permitir que se le cacheara para quitarle la navaja". Además, "arremetió" contra uno de los agentes, con quien cayó al suelo.
Cuando el acusado se incorporó, continúa el Fiscal, sacó una navaja y, sin llegar a abrirla, gritó: "os voy a rajar, hijos de puta, no valéis una mierda entre los dos juntos". Los policías le redujeron y esposaron.
Después, ya dentro del vehículo policial, dio varias patadas hasta romper el cristal de una de las puertas traseras, además, ocasionó otros desperfectos. La reparación asciende a 637,81 euros.
Para el Fiscal, los hechos constituyen un delito de atentando y otro de daños. Le pide dos años de cárcel por el primero y novecientos euros por el segundo. Además, solicita que indemnice a la Policía por los daños ocasionados.