Además, se ha fijado un plazo de un año y cuatro meses para que la empresa presente el proyecto museográfico, una vez que se ha decidido que el centro no se va a construir en La Grajera, lugar elegido por el anterior equipo de Gobierno, sino que se va a trasladar al Casco Antiguo.
El portavoz municipal, Vicente Urquía, explicó que se ha decidido cambiar la ubicación porque La Grajera no era el lugar adecuado desde el punto de vista medioambiental. «Además, se perdería la dinamización del comercio de la ciudad», señaló Urquía, que recordó que el proyecto de La Grajera incluía un hotel, un restaurante y un spa, y sólo un 20 por ciento del espacio se iba a destinar al museo, «una cantidad demasiado pequeña de terreno».
A finales de año se conocerá cuál va a ser la ubicación concreta del centro y a partir de ahí se abrirá el plazo para que la empresa adapte el proyecto inicial al definitivo, «y así intentar ahorrar algo de dinero», al no tener que realizar un proyecto totalmente nuevo.













