ESPAÑA
Un acusado de intentar volar la Audiencia declara que acogió a un autor del 11-M
18.10.07 -
Uno de los presuntos terroristas procesados por su pertenencia a la célula de islamistas desarticulada en el curso de la 'operación Nova', Hodine Kedache, testificó ayer ante la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, donde admitió haber acogido en el 2003 en su casa de Picassent a uno de los autores del 11-M que se inmolaron en el piso de Leganés, Alekema Lamari. Kedache aseguró durante la vista que nunca vio «ningún síntoma de radicalismo» en él.
Así lo ha declarado Hocine Kedache, que explicó que en el 2003 el argelino Lamari, que se encontraba en libertad mientras se resolvía el recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo contra una sentencia de la Audiencia Nacional que le condenó por pertenecer al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, se puso en contacto con él y estuvieron trabajando juntos. Kedache, para quien la Fiscalía pide 11 años de cárcel por integración en organización terrorista, relató que Lamari vivió en su casa desde mayo del 2003 a julio de ese año, fecha en la que le dijo que debía marcharse de su vivienda, tras lo que no volvió a tener noticias suyas hasta que se enteró por los medios de comunicación de que era uno de los siete suicidas de Leganés. «Os lo juro, nunca he visto nada en él de radical», exclamó el acusado al ser preguntado por su defensa si Lamari le había hablado en alguna ocasión de cometer acciones violentas.
Kedache sostuvo que cuando las fuerzas de seguridad se enteraron de que trabajaba con Lamari «fueron a por mi» y señaló que ese es el motivo por el que ahora «estoy en la cárcel». El acusado, de nacionalidad argelina, ha negado también que reclutara a gente para cometer acciones violentas, así como que celebrara reuniones en las que se hablara de hacer la Yihad o atentar contra edificios emblemáticos de Madrid, como la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo.
Así lo ha declarado Hocine Kedache, que explicó que en el 2003 el argelino Lamari, que se encontraba en libertad mientras se resolvía el recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo contra una sentencia de la Audiencia Nacional que le condenó por pertenecer al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, se puso en contacto con él y estuvieron trabajando juntos. Kedache, para quien la Fiscalía pide 11 años de cárcel por integración en organización terrorista, relató que Lamari vivió en su casa desde mayo del 2003 a julio de ese año, fecha en la que le dijo que debía marcharse de su vivienda, tras lo que no volvió a tener noticias suyas hasta que se enteró por los medios de comunicación de que era uno de los siete suicidas de Leganés. «Os lo juro, nunca he visto nada en él de radical», exclamó el acusado al ser preguntado por su defensa si Lamari le había hablado en alguna ocasión de cometer acciones violentas.
Kedache sostuvo que cuando las fuerzas de seguridad se enteraron de que trabajaba con Lamari «fueron a por mi» y señaló que ese es el motivo por el que ahora «estoy en la cárcel». El acusado, de nacionalidad argelina, ha negado también que reclutara a gente para cometer acciones violentas, así como que celebrara reuniones en las que se hablara de hacer la Yihad o atentar contra edificios emblemáticos de Madrid, como la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo.






