
Mientras los finlandeses celebran orgullosos su centenario, consideran un honor tener a España como invitado y prometen dejarse la piel en el campo, algunos españoles han confesado que les cuesta motivarse para la cita, que la fecha no es la más idónea y que hay que jugar porque no queda otra. Una vez más, la previa estuvo mucho más marcada por la polémica sobre el homenaje que prepara la Federación a Raúl, sobre la ausencia de Puyol en todas las conferencias de prensa o sobre las supuestas reservas que habrían pedido ciertos clubes a sus jugadores.
Luis, sereno
Luis Aragonés, más sereno y confiado tras superar el escollo danés y algo molesto porque justo ahora salte a la luz lo del reconocimiento federativo a Raúl, quiere aprovechar este amistoso para dar minutos a los que no jugaron en Aarhus, probar nuevas variantes y comenzar a pensar en el choque del mes que viene ante Suecia, en el Bernabéu, que debe sellar la clasificación. El técnico no entiende de amistosos y quiere seguir mejorando las estadísticas que sitúan a España con los mejores números del mundo en 2007, tras ocho victorias y un empate acumulados. Una exitosa racha que busca con ahínco ampliar para llegar pletóricos a la Eurocopa.
Los finlandeses de Roy Hodgson llegan preocupados por su falta de gol. Han ganado cinco partidos, empatado otros cinco y perdido sólo dos en el grupo A de clasificación para la Eurocopa, pero los dos últimos acabron 0-0.





