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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Sociedad

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Disfonía o ronquera
La mayoría de las veces no tienen importancia, pero si persisten hay que acudir al otorrinoralingólogo
16.10.07 -
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La disfonía o ronquera es un cambio o una alteración de la voz normal. En su expresión máxima se denomina afonía, y significa ausencia de voz. Afonía es también el término como popularmente se conoce a la disfonía, aunque como se ve, no son exactamente lo mismo.

LAS CAUSAS

La causa más común de una disfonía es la infección de vías respiratorias altas o catarro común. A esta entidad se le denomina laringitis aguda. Suele estar producida por un virus y afecta sobre todo a niños y adultos jóvenes. Cursa con una disfonía o ronquera de aparición brusca e intensa que dura 3-5 días.

Otras causas muy frecuentes son: el mal uso o abuso de la voz, el tabaco y otros irritantes (alcohol, reflujo digestivo ) y, a veces, en la mujer, los cambios menstruales.

En estos casos la disfonía, sobre todo si persiste la causa desencadenante, se hace crónica o duradera debido a que se desarrolla una lesión orgánica (por lo general un pólipo o un nódulo).

En las disfonías crónicas las lesiones más frecuentes son los nódulos. Se dan más en mujeres jóvenes, profesionales que utilizan mucho la voz (maestros, vendedores, teleoperadores...) y también en los niños gritones. La otra lesión frecuente es el pólipo vocal, que predomina en varones jóvenes y se relaciona con los irritantes y el abuso de la voz.

Hay otra causa de ronquera que es menos frecuente pero más grave,es la relacionada con las lesiones premalignas y las malignas o cáncer de laringe. En estos casos la ronquera suele ser progresiva y no suele haber fases de mejoría. Afecta fundamentalmente al género masculino de edad superior a los 50 años y con antecedentes de abuso en el consumo de alcohol y tabaco. Además de la ronquera puede haber otros síntomas como el carraspeo, sensación de cuerpo extraño, dolor al tragar, dificultad para tragar o para respirar, etc.

Hay otras muchas causas que pueden producir que una voz sea ronca, aunque son menos frecuentes. Este grupo de ronqueras se clasifican como alteraciones de la función fonatoria, bien por fatiga (hipofunción) o bien por sobreesfuerzo (hiperfunción).

EL DIAGNÓSTICO

En la mayoría de los casos la ronquera se debe a una causa infeccioso-inflamatoria y remite espontáneamente o con un tratamiento instaurado por el médico de cabecera.

Cuando la ronquera dura más de 10 días, el paciente debe ser remitido al otorrinolaringólogo para una evaluación minuciosa de las cuerdas vocales y la laringe. También en pacientes con episodios de ronquera de repetición o en aquellos que además de la ronquera tienen otros síntomas y factores de riesgo asociados, se debe realizar una exploración exhaustiva por el especialista.

TRATAMIENTO Y PRONÓSTICO

El tratamiento habitual de la patología inflamatoria consiste en reposo vocal relativo, evitando el susurro, el carraspeo y los factores irritantes (tabaco, humos, cambios de temperatura, alcohol ). Son aconsejables los vahos y la ingesta de agua (tragos cortos y frecuentes). Los antinflamatorios son de utilidad. El pronóstico en estos casos es bueno.

Ante una ronquera crónica por nódulos, además de las medidas anteriores, la rehabilitación logopédica es el tratamiento de elección. En el caso de los pólipos suele ser necesario extirparlos y, en ocasiones, realizar un tratamiento logopédico posterior.

Algunas de las lesiones que producen ronquera se asocian a reflujo gatroesofágico. Por ello, en ocasiones, está indicado el uso de protectores gástricos.

En los tumores malignos y las lesiones premalignas debe individualizarse cada caso.

En general, aquellas ronqueras que son persistentes o que no mejoran en 7-10 días deben valorarse por un otorrinolaringólogo, especialmente en fumadores.

En resumen, la mayoría de las ronqueras son banales y se resuelven con un tratamiento médico. Sin embargo, en aquellos casos en los que persiste más de 10 días y en fumadores, puede ser el primer signo de una enfermedad grave. Por ello, en estos casos, es aconsejable acudir a un otorrinolaringólogo.
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