
LOS DATOS
El borrador fue presentado después de una primera reunión de la comisión delegada contra el cambio climático presidida por el el presidente riojano, Pedro Sanz.
El plan estratégico tiene como objetivo disminuir las emisiones de los llamados sectores difusos (industrial, residencial, comercial, institucional, transporte, gestión de residuos y agricultura) y propiciar un mejor uso de los recursos energéticos, la producción de energías limpias e incrementar la capacidad de absorción.
Según explicó Aránzazu Vallejo, «La Rioja tiene un índice de emisiones de 7,8 toneladas de CO2 por habitante y año, una cifra inferior a la media española, cifrada en 9,4 toneladas, o a las 11,4 de media de 'los quince' de la UE».
Buena situación
De este modo, La Rioja «tiene un punto de partida bueno», como indicó Vallejo, ya que el objetivo del Protocolo de Kioto establece 8,2 toneladas por PIB (Producto Interior Bruto) y habitante.
El proceso de aquí a finales de este año establece un sistema de participación a través de 23 líneas en diferentes áreas como energía, industria, transporte, residencial, comercial, institucional, agricultura, ganadería, gestión de recursos, energías renovables, eficiencia energética y sumideros.
Entre las actuaciones contempladas en el borrador figuran las de mejora y control de la calidad del aire, la adopción de buenas prácticas y mejora de las tecnologías, el ahorro y la eficiencia energética, la producción de energías renovables, la vigilancia y el control de las fuentes de emisión y la producción de biocombustibles y cultivos energéticos.
El plan establece la creación de una serie de fichas con el objetivo de cada una de las actuaciones que se van a poner en marcha; las pretensiones de tales medidas o actuaciones; el establecimiento de proyectos concretos; el nombramiento de un agente responsable y un sistema de seguimiento para todas y cada una de las actuaciones que se lleven a cabo contra la emisión de gases. El sector del transporte encabeza la lista de gases de efecto invernadero, con el 35 por ciento, seguido del residencial con el 23, la industria con el 22 mientras que la agricultura y ganadería se sitúan en el 15 por ciento y la gestión de residuos, en el 5 por ciento.
En el documento presentado ayer hay otros datos elocuentes que muestran el desarrollo socioeconómico de nuestra región en los últimos. Según Vallejo, «las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de sectores difusos se incrementaron en el 2005 un 51 por ciento sobre las emisiones de 1990».
Atajar el crecimiento y contribuir a frenar el llamado efecto invernadero son los objetivos del plan estratégico en el que trabajará un órgano colegiado que se encargará de coordinar las diferentes políticas del Gobierno regional.
En el caso del transporte no resultará fácil, dado que, como reconoció la consejera, «La Rioja es el centro de un eje de comunicaciones». Ahora se trata de concretar acciones para el periodo 2008-2012 y seguir sumando para reducir la emisión de gases.
«No partimos de cero», comentó Vallejo. Y añadió: «Hay muchas medidas en marcha y habrá que concretar otras. Tenemos 11 puntos de vigilancia climática y un 60 por ciento de energías limpias. Además, tenemos el doble número de árboles por habitante que la media nacional. Pese a todo, fomentaremos el I+D+I, las nuevas energías y la mejora de la eficiencia energética».













