
Un coche que cuenta con mucha historia ya que en él se vivieron momentos trágicos que fueron destacados en aquel momento. El 26 de mayo de 1909, Zulueta se dirigía a Madrid para recoger a la famosa Lucrecia Arana. La cantante riojana iba a ofrecer su último concierto benéfico en Haro, pero la gala no se llegó a celebrar. Ocho kilómetros antes de llegar a Burgos, Óscar Zulueta sufrió un aparotoso accidente que le costó la vida. Una tragedia que fue recogida por un diario importante de la época. El coche fue trasladado a los almacenes de la bodega López de Heredia y allí durmió durante más de 50 años. A mediados de siglo, un nieto del malogrado conductor vendió el vehículo al Real Automóvil Club de España (RACE) y allí se conserva ahora después de que la entidad lo reparara y lo devolviera a su estado original.
El Delaunay Belleville LO 14, que está a la vista del público en la Fundación RACE, forma parte de una marca francesa que rivalizó con firmas de automóviles como Rolls Royce o Isotta Fraschini y que tuvo propietarios tan ilustres como el zar de Rusia, Nicolás II, los Reyes de Grecia y España.





