
La recolección de la uva, que comenzó a primeros de septiembre y se prolongará lo que queda de mes se está realizando de «una forma lenta y selectiva». «La uva sigue estando sana y, además, está acompañando el tiempo, por lo que hay que pensar en una gran cosecha», destacó Domingo Rodrigo. El mismo portavoz comentó que los parámetros de color y graduación «están equilibrados y perfectamente para presentarnos ante una vendimia de calidad». Las graduaciones que están presentando oscilan entre los 12,5 y los 13,5 y «se está vendimiando según van alcanzado los parámetros más adecuados».
Las últimas lluvias (coincidiendo con la época de vendimia, que alcanzaron precipitaciones en algunas zonas de 40 litros por metro cuadrado), según Rodrigo, «no han afectado de ninguna forma a la uva». Y añadió que el viñedo arrastraba un período largo y seco y «este agua ha sido absorbida perfectamente por la tierra y la planta, e incluso hay que decir que a algunos viñedos le ha venido bien, al equilibrarse un poco más la uva, y coger un poquito más de peso. Creo -señaló- que la lluvia ha sido incluso beneficiosa».
La cosecha «será de mucha calidad». Sobre la cantidad no existen cifras para su valoración, pero «se ajustará a la que fija el Reglamento. Este año no ha sido necesario tirar uvas o dejar uvas en el campo», destacó Rodrigo. «Por consiguiente, la cosecha del Rioja se ajustará a la superficie en producción y al rendimiento de la misma, por lo que oscilará entre los 405-410 millones de kilos, que es la producción actual de los viñedos que tenemos y los rendimientos fijados por el Consejo».
La invasión de mildiu que se detectó en los viñedos riojanos «no ha afectado para nada a la calidad de la uva. El mildiu ya olvidado se trató en su momento y se cortó. Nos ha acompañado un tiempo fenomenal y los viñedos fueron perfectamente tratados».
Por su parte, el enólogo riojalteño Manuel Ruiz Hernández destacó: «La irregularidad de la uva que se arrastra desde su floración ha llegado hasta la vendimia, y en el ataque de mildiu se ha defendido muy bien y no ha llegado a tener trascendencia». Para Ruiz Hernández, la cosecha viene «con una horquilla de calidades amplia, desde vinos excelentes hasta vinos buenos». Y destacó que «no hay indicios de que las últimas lluvias hayan podido afectar de un modo importante». Por último, apuntó que «las fermentaciones son rápidas y no presentan problemas».
Y finalmente, Juan Carlos Sancha, enólogo de las bodegas Viña Ijalba, destacó «un retraso madurativo muy fuerte» y añadió: «La uva que entra con 10 grados en El Pilar ya no va a madurar. También hay una gran parte de la cosecha que está entrando con unas condiciones buenas, por lo que hay desigualdad. Ésta es una cosecha con grandes altibajos. A finales de septiembre pensé que sería una cosecha de las grandes de Rioja. La cosecha va a ser irregular, ha habido uva que ha entrado con excepcional calidad, pero hay otras que no. Irregular, seguro».













