
-¿Qué objetivos se marca en la etapa que se abre ahora?
-Si los retos hasta este momento han sido culminar el traslado de servicios y abrir el nuevo hospital, el CIBIR y el CARPA en los plazos previstos, el objetivo ahora es la puesta en funcionamiento total del nuevo hospital. Ello implica entre otros aspectos asentar las bases de toda la Atención Especializada, facilitar una coordinación real con atención Primaria, seguir incrementado el número de procesos de alta resolución o terminar de implantar todo el plan de Salud Mental.
-¿Era preciso alguien ajeno a la sanidad riojana como usted para emprender un nuevo ciclo alejado de los conflictos que abundaron en la época de Pedro Soto?
-Entiendo que se abre un nuevo camino que comenzó ya en junio del 2006. Cuando me llamaron para venir a La Rioja desconocía qué situación se había vivido anteriormente y, en ese sentido, partir de cero es una ventaja. Lo que se buscaba era un técnico con experiencia, y para mí supuso un halago afrontar un reto de la envergadura que tenía antes y de la que vuelve a tener ahora.
-¿Se ha perdido tiempo y dinero volviendo a reagrupar dos años después las tres áreas de salud?
-En absoluto. Tanto la estructura en tres áreas como los directores de procesos respondían a las necesidades de un momento dado que exigía acometer infraestructuras fundamentales como el CIBIR, el CARPA y el San Pedro. El anterior modelo sirvió para dar sentido y contenido a estos centros y estructurar un modelo de trabajo. Lo que busca el nuevo organigrama es que todo eso gire en torno al paciente, ponerle en el centro del modelo y agilizar la atención y la coordinación entre Primaria y Especializada. Para ello, nada mejor que todo esté bajo las directrices de un mismo equipo.
-¿Significa eso que antes había carencias de coordinación?
-No. Lo que ocurre es que todo evoluciona y puede potenciarse. Por ejemplo, hasta ahora no se contaba con un centro de procesos de alta resolución con los medios para, en una sola visita, hacer el diagnóstico y todas las pruebas que el paciente precise sin necesidad de demoras.
-Usted proviene de un modelo de gestión mixta muy extendido en la Comunidad Valenciana. ¿Qué posibilidad existe de trasladar ese esquema a la sanidad riojana?
-Ninguna. Allí hay un modelo y aquí otro. La sanidad riojana va a seguir siendo pública, universal y gratuita.
-¿Prevé externalizar o privatizar algún servicio?
-Dentro de todas las comunidades autónomas, sean de un color político u otro, son habituales los conciertos con diferentes centros. Eso no quiere decir que se externalice o privatice un determinado proceso o procedimiento.
-Otra cuestión que deberá encarar es la falta de especialistas en áreas como Ginecología o Pediatría.
-Es generalizado en toda España. Si de algo podemos estar orgullosos en La Rioja es de que se van incorporando profesionales de especialidades que son escasas. Además de la carrera profesional que se firmó en la legislatura anterior somos de las pocas comunidades que todos los años saca una OPE para consolidar las plazas y dar una estabilidad en el empleo. Asimismo, otra forma de fidelizar y captar futuros profesionales es el convenio que se va a suscribir con la universidad de Zaragoza y otras facultades de Medicina para hacer las prácticas de postgrado en La Rioja. Abrir la posibilidad de que los futuros profesionales conozcan la tecnología, la forma de trabajo y los servicios es un modo de atraerlos.
-¿Y los que ya están? ¿Tienen los suficientes incentivos?
-Cuentan con una buena carrera profesional, disponen de una tecnología excelente, un centro puntero como el CIBIR en el que podrán participar, numerosas posibilidades de desarrollo... Es una etapa de ilusión.
-Urgencias es otro de los servicios que sigue siendo objeto de críticas por algunos usuarios.
-Todo paciente que acude a este servicio pasa por un triaje o valoración previa de su gravedad y se atiende en función de esa estimación. Las más graves se atienden de forma inmediata, y las que no son hospitalarias pueden esperar algo más. Ahí está una de las claves: solucionar muchas de esas consultas en Primaria para evitar atenciones que no corresponden estrictamente a Urgencias.
-¿Qué queda por hacer en el San Pedro una vez ya abierto?
-Concluida la infraestructura, el objetivo es ir incrementado la cartera de servicios. Estamos preparando ya la estructura para trasplantes de médula ósea, de riñón... El hospital seguirá creciendo, pero ahora en técnicas y servicios.













