
Como ciudad bimilenaria vinculada al mundo romano, Calahorra dedica gran parte de la nomenclatura callejera a ilustres de esa época. Así, los emperadores Julio César y César Augusto comparten vías con otros calagurritanos como el orador Quintiliano y el poeta y profesor de retórica Aurelio Prudencio. También generales del imperio (Sertorio, Longinos y Bebricio) tienen sus calles. Otro general, más reciente, que cuenta con una de las vías más transitadas es el general Eduardo González Gallarza, que en 1926 realizó el vuelo Madrid-Manila.
Entre los ilustres de los últimos siglos existe una amalgama de pintores (Murillo, Picasso y Pradilla), músicos (Falla, el guitarrista Rafael Amatria o el calagurritano Ángel Arroyo), poetas y escritores (Federico García Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández, Gonzalo de Berceo y Miguel Cervantes) o médicos y científicos (Fleming, Castroviejo, el oculista calagurritano Chavarría, García Antoñanzas y Miguel Servet).
Calagurritanos ilustres también tienen sus calles como la que homenajea a la familia Raón y las dedicadas a Achútegui de Blas o a Pedro Gutiérrez.
Buceando en el callejero sólo se puede encontrar una calle dedicada a una fémina, la logroñesa Carmen Medrano.
El último reconocimiento público con nombre de calle fue el acuerdo por Pleno municipal para poner el nombre del doctor calagurritano Esteban Lana Beaumont a una de las vías calagurritanas.





















