'Divorcio exprés'. El 9 de julio del 2005 apareció publicada en el BOE la norma impulsada por el Gobierno socialista por la que se introducían importantes cambios en materia de divorcios. Por ejemplo, ahora es posible divorciarse tan sólo tres meses después de la boda (cuando antes tenía que transcurrir un mínimo de un año para poder solicitar, primero, la separación). Además, ya no es necesario esgrimir ninguna causa concreta para ello, e incluso basta con que uno sólo de los cónyuges quiera poner punto y final a su relación para que la demanda de divorcio siga su curso.
Más divorcios, menos separaciones. El número de divorcios llegó a 791 en La Rioja en el año 2006, cuando en el 2005 fueron 484, y en el año 2001 fueron 196 (cuatro veces menos). El crecimiento es espectacular, pero eso no significa que el incremento de rupturas matrimoniales también lo sea, ya que otra de las consecuencias de la entrada en vigor de la Ley del 'divorcio exprés' es que se ha reducido considerablemente el número de separaciones. Por ejemplo, en el año 2005 hubo 820 rupturas, de las cuales 484 se contabilizaron como divorcios y 336 como separaciones; mientras que en el año 2006 hubo 871 rupturas, pero 791 fueron divorcios y apenas hubo 80 separaciones.
Las bodas se mantienen. El número de matrimonios celebrados en La Rioja apenas ha sufrido variaciones de importancia desde el 2000. Las cifras, según el INE, se han mantenido en los últimos años en torno a las 1.400 bodas. Lo que sí ha cambiado es el tipo de enlaces: en primer lugar porque las celebraciones civiles van en aumento en detrimento de las religiosas (en el año 2006 casi llegaron a igualarse), y en segundo lugar porque el porcentaje de matrimonios con al menos uno de sus cónyuges extranjeros alcanza ya el 20,5% del total. Además, en el 2006 se celebraron 11 matrimonios entre personas del mismo sexo.
En relación a España y a Europa. En La Rioja, la tasa de divorcios respecto a bodas celebradas es de uno por cada dos, pero a nivel nacional las cifras llegan casi a dos por cada tres (207.244 bodas y 141.317 divorcios). Y es que España tiene la segunda tasa más elevada de divorcios por cada mil habitantes (3,2), sólo superada por Lituania (3,3). Por contra, Macedonia, Italia e Irlanda están a la cola en esta estadística (todas ellas con 0,8 por cada mil habitantes).












