El presidente de la Asociación Riojana de Restauración y Afines de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), Francisco Martínez-Bergés, reclamó hoy al concejal de Comercio del Ayuntamiento de Logroño, Carmelo Cabezón, explicación sobre la nueva entidad de dinamización del comercio. Además piden conocer los "criterios" aplicados en su composición.
Martínez-Bergés, que estuvo acompañado en la comparecencia de prensa de representantes del sector hostelero de la FER, criticó que el nuevo equipo de Gobierno municipal todavía "no se ha reunido" con ellos, a pesar de habérselo requerido "hasta en ocho ocasiones".
Mostró su "sorpresa" por el anuncio de creación de esta entidad de dinamización del comercio, "sin que se haya contado con nosotros, cuando se trata de una asociación formada por más de 300 socios, que cuenta con 1.000 empleados".
En este sentido, Martínez-Bergés manifestó su "malestar" porque el Consistorio cuente con otras asociaciones hosteleras que tienen "menor representación".
De hecho, el presidente de la Asociación de Hosteleros de la FER indicó que se habían enterado por uno de sus asociados, que acudió ayer al Ayuntamiento para una reunión, de que la Junta de Gobierno de la nueva entidad iba a estar formada al 33 por ciento por la Federación de Comercio de la FER, la de la Cámara de Comercio y por ARBACARES.
Dijo "no entender" el criterio elegido por el Ayuntamiento en la composición de la Junta de Gobierno "al considerar que ARBACARES es fundamental, cuando no tiene fuerza de socios".
La única explicación que encontraron los hosteleros de la FER, en sus palabras, es que ARBACARES "está todo el día saliendo en los periódicos, mientras nosotros nos dedicamos a trabajar en nuestros negocios".
Por otra parte, Martínez-Bergés calificó de "informaciones equivocadas", la que se referían en los últimos días a que en el sector de hostelería "se pagaban 700 euros a los camareros".
Explicó, por último, que, según los datos de los que disponen, que hacen referencia al 2005, un camarero cobra 937,48 euros, a los que hay que sumar las revisiones salariales.