
CEREAL EN LA RIOJA
Superficie.
Esos son al menos los cálculos del director general de Política Agraria Comunitaria del Gobierno riojano, Igor Fonseca, quien considera que «los altos precios de la última campaña van a animar a la gran mayoría de agricultores a plantar allí donde puedan». En este sentido, Fonseca recuerda que los ministros comunitarios acordaron que para la campaña del 2008 se podrán cobrar ayudas y cultivar las tierras acogidas a la retirada obligatoria -la ayuda va ligada normalmente al no cultivo para controlar la producción-, pero que además el Ministerio tomó otras dos medidas adicionales.
La primera de ellas es ocupar el barbecho tradicional -en las zonas más pobres la tierra tradicionalmente se cultiva un año y otro descansa, aunque en la actualidad, con tratamientos, se puede hacer de forma continua- y la segunda es que en zonas de baja producción se permitía que los agricultores no cultivasen el 80% de su superficie y cobraran ayudas como si la labrasen íntegramente. Ahora, se elimina esta posibilidad, con lo que las parcelas entrarán íntegramente en producción.
La Rioja cuenta con unas 55.000 hectáreas de cereal. La entrada de 5.000 y 6.000 nuevas por estas medidas excepcionales supondrá un 10% más, y lo mismo sucede con la cosecha, que este año fue de unas 250.000 toneladas.











