Por tipo delito, los más frecuentes fueron los tipificados como lesiones (se contabilizaron 32 sentencias condenatorias), pero esta etiqueta engloba, entre otras cosas, los dos tipos de delitos cuyo crecimiento sobre los que la Fiscalía se encuentra más «preocupada»: son los relacionados con el acoso escolar y las agresiones de padres a hijos.
No hay estadística particular de estos subtipos de delitos, pero tanto el fiscal jefe, Juan Calparsoro, como la fiscal responsable de menores, Esther Alesanco afirman haber detectado «un importante aumento durante los últimos años». Tras los delitos de lesiones se sitúan los de robo con fuerza en las cosas (30), hurtos (13), daños (13), robos con violencia e intimidación (9) y abusos o agresiones sexuales (7).
Lesiones. La Memoria de la Fiscalía explica que se producen con mayor frecuencia en las inmediaciones de lugares de recreo (junto a colegios, discotecas, parques o centros de ocio). Los problemas son generados por menores que previamente se conocen e inician discusiones verbales que acaban en agresión.
Robo con fuerza en las cosas. Los autores son generalmente menores reincidentes, pertenecientes a familias marginales con miembros mayores que también cuentan con antecedentes penales. Los imputados -señala la Fiscalía- presentan un elevado absentismo escolar, cuando no una total ociosidad.
Hurtos. Suelen producirse en establecimientos comerciales a los que los menores acceden con la intención de sustraer objetos, sobre todo prendas de vestir, artículos de perfumería, juegos o teléfonos móviles.
Delitos y faltas de daños. Son los típicos actos de 'gamberrismo', y suelen cometerse en grupo (rotura de espejos retrovisores, daños en parques públicos, 'grafitis'...). La Fiscalía señala que también en este ámbito se ha observado un aumento durante los últimos tiempos.
Robo con violencia. La mayoría de los casos hacen referencia a menores que intentan cometer hurtos en el interior de establecimientos comerciales y que se resisten o profieren amenazas contra los empleados cuando son descubiertos.
Bandas organizadas. La Memoria de la Fiscalía del 2006, en la que también se citan informaciones provenientes de la Policía Nacional, se asegura que no existe constancia de que en La Rioja actúen grupos o bandas organizadas de menores delincuentes.





