Varios jugadores del Arrate impiden lanzar a un jugador riojano. /G.S.
Ficha Técnica
32 - Arrate Malumbres (Vucinic, ps.), Jurkiewicz (6), Ivo Díaz (1), Vargas, Berrios (2), Salaberria, Carou, Arrieta (1), Stefanovic (3), Arroyo, Kobine (7), Garate (3) y Dalibor Cutura (9, 2 p.).
22 - Naturhouse La Rioja: Aguinagalde (Torrego, ps.), Parra (4, 1 p.), Fis, Belaustegui (3), Amargant (3), Masachs, Oneto (5), Romero (2), Aguirrezabalaga (1), Novelle (1), Mojovski, Tvedten (3, 1 p.).
Marcador cada cinco minutos: 3-1, 5-3, 8-5, 9-6, 12-9, 15-10 (descanso); 16-12, 20-15, 21-19, 25-20, 29-20 y 32-22.
Árbitros: Agatha Gracia y Raúl Cuevas, del colegio catalán. Expulsaron con roja directa al visitante Amargant (min. 52). Además, excluyeron a sus compañeros Parra y Oneto, y a los locales Jurkiewicz (2), Ivo Díaz, Vargas y Stefanovic.
Incidencias: Uno 800 espectadores acudieron al polideportivo de Ipurúa.
El Arrate dejó atrás las dudas generadas después de tres malas actuaciones y consiguió los primeros puntos de la temporada tras golear a un Naturhouse Logroño que tan sólo mediada la segunda mitad pareció, fugazmente, en condiciones de plantarle cara.
Las ganas de resarcirse ante sus aficionados se concretaron ya desde el inicio en un dominio del marcador, porque Jurkiewicz anotó el 1-0 y, aunque luego Parra forzó el único empate riojano, de seguido los guipuzcoanos se escaparon en el marcador, guiados, precisamente, por su lateral polaco, autor de cinco goles en apenas veinte minutos.
La buena defensa albiazul, y un extraordinario Iñaki Malumbres hicieron el resto, porque el guardameta del Arrate neutralizó a lo largo del encuentro 22 balones, incluidos tres penaltis al conjunto riojano, que no encontraba su sitio y siempre estuvo a merced de los locales.
El 15-10 del descanso, con un último parcial de 3-0 propiciado por Dalibor Cutura, Arrieta y Berrios, ya en el último instante, presagiaba un cómodo triunfo eibarrés, aunque fue en el ecuador del segundo periodo cuando el visitante mejoró su rendimiento, amparado en las exclusiones consecutivas de Jurkiewicz e Ivo Díaz.
Así, los de Logroño se llegaron a situar sólo dos goles por debajo en el marcador (22-20, min. 46, tras marcar Belaustegui), pero el espejismo resultó transitorio, porque en cuanto Viktor Debre recuperó efectivos en la pista vivió desde el banquillo un nuevo y fulgurante despegue de los suyos que ya habría de ser determinante.
Un parcial de 7-0, iniciado con tres goles del incorporado al juego Stefanovic, abrió la brecha definitiva y permitió al Arrate vivir un final plácido, después de un difícil arranque de temporada en el que sufrió los rigores del exigente calendario al que hubo de hacer frente.