REGIÓN
Los expertos piden buen tiempo y que no haya lluvias
05.10.07 -
Los viticultores riojanos miran al cielo pidiendo buen tiempo. O, por lo menos, que no llueva intensamente en las jornadas que quedan de vendimia. «El agua caída durante los últimos días no ha hecho daño», recuerda el enólogo Ventura Lasanta; «y si lloviera un poco hasta el fin de la recogida, tampoco pasaría nada». «Con el tiempo soleado que hace hoy (por ayer), los agricultores se han vuelto a animar. Todavía estamos a tiempo de una gran calidad», subraya Lasanta. Una lluvia excesiva, en cambio, diluiría el grado y el color de la uva y favorecería la aparición de enfermedades en las vides.
¿Qué tiempo conviene más al campo riojano? El investigador Manuel Ruiz Hernández pide «días cálidos y noches frescas». «En las zonas donde la uva no está madura aún, interesarían temperaturas de entre 20 y 28 grados de día, mientras que conviene que haga frío por la noche», certifica. Según Ruiz Hernández, el calor acelera las enfermedades, pero «en el caso de La Rioja, ese riesgo resulta asumible frente al problema de que la uva no esté suficientemente madura». «Sobre todo, que no haya heladas», remarca Ventura Lasanta.
La irregularidad de la maduración de las uvas en esta vendimia no deja de dar quebraderos de cabeza a los enólogos. «El hecho de que en el mismo racimo aparezcan uvas grandes y uvas pequeñas sirve como muestra de esta irregularidad», explica Ruiz Hernández. «Algo está pasando en el clima», agrega Lasanta. «No es normal que en Alfaro permanezcan zonas sin vendimiar mientras que en Rioja Alavesa (El Villar, Cripán o Yécora) se está recogiendo uva de 13 grados o en Rioja Alta la vendimia haya comenzado», señala este enólogo.
¿Qué tiempo conviene más al campo riojano? El investigador Manuel Ruiz Hernández pide «días cálidos y noches frescas». «En las zonas donde la uva no está madura aún, interesarían temperaturas de entre 20 y 28 grados de día, mientras que conviene que haga frío por la noche», certifica. Según Ruiz Hernández, el calor acelera las enfermedades, pero «en el caso de La Rioja, ese riesgo resulta asumible frente al problema de que la uva no esté suficientemente madura». «Sobre todo, que no haya heladas», remarca Ventura Lasanta.
La irregularidad de la maduración de las uvas en esta vendimia no deja de dar quebraderos de cabeza a los enólogos. «El hecho de que en el mismo racimo aparezcan uvas grandes y uvas pequeñas sirve como muestra de esta irregularidad», explica Ruiz Hernández. «Algo está pasando en el clima», agrega Lasanta. «No es normal que en Alfaro permanezcan zonas sin vendimiar mientras que en Rioja Alavesa (El Villar, Cripán o Yécora) se está recogiendo uva de 13 grados o en Rioja Alta la vendimia haya comenzado», señala este enólogo.












