JOSÉ Y MANUEL EXPERTOS DEL TEDAX QUE DESACTIVARON EL COCHE BOMBA EN LOGROÑO
«El asombro fue total al ver la cantidad de explosivo, pudo ser un trallazo tremendo»
«Claro que tienes miedo, pero es bueno, no te hace cometer errores y te asegura que lo que haces lo haces a conciencia», explican José y Manuel, dos héroes que hoy serán condecorados
02.10.07 -

Los dos agentes del TEDAX, en una imagen de ayer. / GASCO
«Una vez que se detectó la presencia de explosivos lo primero que aseguramos fue la vida de la gente. Siempre se pensó en que no hubiera peligro para los vecinos, que era lo mejor para que no hubiera ninguna víctima». Los dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la Jefatura Superior de La Rioja y expertos del TEDAX (Técnico en la Desactivación de Explosivos) narraron ayer, en declaraciones a Diario LA RIOJA, su trabajo en la desactivación, el pasado 10 de septiembre, del coche bomba de ETA estacionado frente a la sede de la Delegación del Ministerio de Ministerio de Defensa en Logroño. Los dos funcionarios, José y Manuel, con 10 y 6 años de experiencia en el TEDAX, respectivamente, recibirán hoy la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo.
-¿Cómo recibieron la noticia?
-Estábamos de guardia y recibimos la información por el cauce dispuesto, a través de los teléfonos de emergencia. Nos trasladamos al lugar y ya estaba todo acordonado. Allí calibramos la información. Este edificio de la sede de la Delegación de Defensa tenía su aparcamiento, jardines y calle... Se desconocía el lugar exacto en el que podía encontrarse el artefacto explosivo. Poco después se oyó una pequeña explosión.
-¿Qué es lo que se hace a partir de entonces?
-Oímos la explosión. Y en primer lugar, nosotros no nos fiamos nunca de nada... Nos da igual las llamadas que se hayan hecho, nosotros tomamos nuestras medidas de desactivación, que es nuestra principal labor, para que nadie, ni nosotros ni los vecinos, sufra perjuicio físico alguno. Comprobamos y vimos que se había producido la explosión en un coche. Toda la investigación se centra entonces sobre el vehículo y analizamos las ollas y la posibilidad de que nos podríamos encontrar con una fuerte explosión. Todo es un acopio de información, vas fijando objetivos y alcanzándolos... Hay que mirar por uno mismo y siempre tenemos un tiempo de espera para que se estabilice la situación porque no sabemos en que condiciones se encuentra la carga.
Miedo asumido
-¿Qué se hizo una vez confirmada la presencia de explosivos?
-Una vez detectada la bomba, lo primero que hay que asegurar es la vida de la gente, tanto la de los ciudadanos como la nuestra. Procurar que lo que no ha hecho el coche bomba no nos lo haga.
-¿Se les pasó por la imaginación lo que se podría pasado de haber explotado?
-Hombre, claro...Ya hemos tenido algún otro coche bomba y sabemos lo que puede acarrear un artefacto de este tipo. El asombro fue total una vez que se pudo conocer la cantidad de explosivo que guardaba en su interior. Podría haber ocasionado un trallazo tremendo.
-¿Sintieron miedo en algún momento?
- Sí, claro, pero el miedo no te hace cometer errores, este miedo es bueno y te asegura que lo que haces lo haces a conciencia. Es un miedo asumido, te lleva a calcular todo lo que vas a hacer. Otras cosa es que no puedes salir ya con miedo a estas actuaciones.
-¿Y el vecindario...?
-En todo momento se comprobó la seguridad de los vecinos y la posibilidad del desalojo o no. Tuvimos que comprobar dónde podrían estar más seguros, si en sus casas o en la calle. Todas las decisiones estaban pensadas y calculadas para que no hubiera ninguna víctima. No se avisó porque vimos que era lo más seguro para éllos.
-¿Satisfechos con el reconocimiento?
- Estamos satisfechos de haber contribuido a evitar la explosión. Respecto a la condecoración, creemos que es para todo el dispositivo que estuvo aquella noche allí.
-¿Cómo recibieron la noticia?
-Estábamos de guardia y recibimos la información por el cauce dispuesto, a través de los teléfonos de emergencia. Nos trasladamos al lugar y ya estaba todo acordonado. Allí calibramos la información. Este edificio de la sede de la Delegación de Defensa tenía su aparcamiento, jardines y calle... Se desconocía el lugar exacto en el que podía encontrarse el artefacto explosivo. Poco después se oyó una pequeña explosión.
-¿Qué es lo que se hace a partir de entonces?
-Oímos la explosión. Y en primer lugar, nosotros no nos fiamos nunca de nada... Nos da igual las llamadas que se hayan hecho, nosotros tomamos nuestras medidas de desactivación, que es nuestra principal labor, para que nadie, ni nosotros ni los vecinos, sufra perjuicio físico alguno. Comprobamos y vimos que se había producido la explosión en un coche. Toda la investigación se centra entonces sobre el vehículo y analizamos las ollas y la posibilidad de que nos podríamos encontrar con una fuerte explosión. Todo es un acopio de información, vas fijando objetivos y alcanzándolos... Hay que mirar por uno mismo y siempre tenemos un tiempo de espera para que se estabilice la situación porque no sabemos en que condiciones se encuentra la carga.
Miedo asumido
-¿Qué se hizo una vez confirmada la presencia de explosivos?
-Una vez detectada la bomba, lo primero que hay que asegurar es la vida de la gente, tanto la de los ciudadanos como la nuestra. Procurar que lo que no ha hecho el coche bomba no nos lo haga.
-¿Se les pasó por la imaginación lo que se podría pasado de haber explotado?
-Hombre, claro...Ya hemos tenido algún otro coche bomba y sabemos lo que puede acarrear un artefacto de este tipo. El asombro fue total una vez que se pudo conocer la cantidad de explosivo que guardaba en su interior. Podría haber ocasionado un trallazo tremendo.
-¿Sintieron miedo en algún momento?
- Sí, claro, pero el miedo no te hace cometer errores, este miedo es bueno y te asegura que lo que haces lo haces a conciencia. Es un miedo asumido, te lleva a calcular todo lo que vas a hacer. Otras cosa es que no puedes salir ya con miedo a estas actuaciones.
-¿Y el vecindario...?
-En todo momento se comprobó la seguridad de los vecinos y la posibilidad del desalojo o no. Tuvimos que comprobar dónde podrían estar más seguros, si en sus casas o en la calle. Todas las decisiones estaban pensadas y calculadas para que no hubiera ninguna víctima. No se avisó porque vimos que era lo más seguro para éllos.
-¿Satisfechos con el reconocimiento?
- Estamos satisfechos de haber contribuido a evitar la explosión. Respecto a la condecoración, creemos que es para todo el dispositivo que estuvo aquella noche allí.











